Tal como lo anunciaron desde la empresa Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), las tareas para la reparación de la Central Nuclear Atucha II en la ciudad de Lima están avanzando.
Desde el pasado 9 de octubre que la Central Nuclear de Atucha II salió de servicio debido a una “detección de vibraciones de turbina”
El 23 del mismo mes, y en una inspección dentro del reactor, se detectó una “pieza fuera de su posición original de montaje”, denominada “separador”. El mismo, consiste en un disco de acero de 160 mm de diámetro y 90 mm de alto. Se trata de uno de los cuatro soportes internos del reactor de Atucha 2, que quedó “suelto en el fondo”.
Finalmente, luego de todo un verano y un otoño de estudios, en el día de ayer concluyeron las pruebas de las maniobras de corte y extracción en el mockup (modelo a escala 1-1 del reactor) que Nucleoeléctrica desarrolló para la reparación del desperfecto mecánico del reactor de la Central Nuclear Atucha II.
De esta manera, se ha comprobado satisfactoriamente que las herramientas y los procedimientos de ingeniería diseñados y fabricados por la empresa junto a proveedores locales funcionan de manera correcta y efectiva.
El próximo paso será la intervención del reactor, con el fin de volver al servicio tan pronto como sea posible.
Cabe recordar que luego de detectar la falla mecánica, se creó un equipo interdisciplinario con personal de la empresa y, mediante estudios mecánicos, hidráulicos y el análisis documental, se realizó un diagnóstico de la situación.
Como resultado de este proceso, se decidió realizar la extracción del separador y se comenzó a trabajar en el uso de métodos de ingeniería de última generación para la implementación de herramientas robóticas y tecnológicas que permitan optimizar los tiempos de reparación.
“Estamos haciendo, para variar, nosotros mismos las herramientas que se necesitan para la reparación. Falta muy poco para la intervención en el reactor y confiamos en que todo saldrá bien”, dijo el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, José Luis Antúnez. “La intervención es relativamente rápida. El desperfecto, mecánicamente hablando, es la cosa más simple del mundo. Si yo lo pudiera tener a mano, es un trabajo de una semana. El problema es dónde está, en el fondo del reactor. Pero ya sabemos cómo llegar allí y tenemos toda la robótica necesaria para hacerlo”, evaluó Antúnez.
Según aclaró, las reparaciones se iniciarán en breve y se prevé varias semanas para soldar la pieza y que la planta comience a funcionar.










