CERELIZA es desde hace 67 años referente en la zona como Centro de Rehabilitación para discapacitados motores de todas las edades, con padecimientos crónicos y agudos. Esta institución privada tuvo su origen en el accionar de varios vecinos que se unieron para hacer frente a los padecimientos de la epidemia de poliomilitis que estalló en ese momento en todo el país que dejó secuelas irreversibles en gran cantidad de niños.
En la actualidad, ha informado además que este mes comienza a funcionar como punto de recepcion de botellas de plastico (Pet) , para que todas las botellas plásticas de desecho de comercios y hogares ya sean de gaseosas, agua saborizada,agua mineral, alcohol y similares, podrán ser depositados en la sede de la entidad ubicada en calle Rómulo Noya 534. En tanto que las tapitas serán enviadas a la Fundación del Hospital Garrahan.
“Siendo conscientes de la importancia que representa el cuidado ambiental trabajaremos conjuntamente con la Asociación Civil Caleuche para la reutilización de materiales plásticos que al ser recuperados, no sólo se transforman en una importante fuente de trabajo para los recolectores urbanos, sino que además contribuyen en gran medida a aliviar la proliferación excesiva de plásticos que el hombre genera y que al no separarse ni reutilizarse terminan en la quema de los basurales a cielo abierto perjudicando la atmosferao contaminando las aguas de las costas, ríos y mares, exterminando además la fauna marina”, explicaron desde CERELIZA.
“Siendo altamente dañinos para la vida del planeta ya que tardan entre 100 a 1000 años en degradarse, tomemos conciencia de nuestras acciones”, agregaron, invitando a los vecinos a sumarse a esta iniciativa.
“Este es nuestro unico hogar, ayudemos a mejorar la vida pesente y futura de nuestros hijos y nietos, seamos responsables, pues este es el momento de hacerlo, ya no queda mas tiempo”, concluyeron desde CERELIZA.


Por qué el Garrahan junta tapitas de plástico
La Fundación del Hospital Garrahan lleva adelante el Programa de Reciclado de Tapitas de Plástico desde el año 2006.
Con el fin de ayudar al nosocomio, una gran cantidad de entidades y personas comenzaron a reciclar juntando tapitas de gaseosa y de agua mineral.
La donación de tapitas de plástico al Hospital Garrahan se ha transformado en una acción solidaria masiva. De hecho es muy común ver tachos para llevar tapitas en las esquinas, en los las paradas de colectivos y shoppings.
El Programa de Reciclado y Medio Ambiente de la Fundación Garrahan se encarga de vender las tapitas o el material ya procesado para que terceros elaboren distintos productos a partir del plástico reciclado. Con el dinero que se obtiene se cubre el 35% de los ingresos que necesita la Casa Garrahan para alojar y atender a los pacientes del hospital –y un familiar– que están en proceso de recuperación. Además, las tapitas fueron –y son– una poderosa herramienta educativa para que los más pequeños den sus primeros pasos en el mundo del reciclaje, la sustentabilidad y el medio ambiente. “No solamente es una forma para que la gente devuelva al Hospital Garrahan lo que recibe de él, sino que además las tapitas han sido herramientas de educación ambiental. Se entendió que esa tapita sirve para ayudar a los niños que están enfermos
En los galpones se almacenan, clasifican, separan, trituran y muelen las tapitas para después ser vendidas como materia prima para fabricar distintos objetos a base de plástico inyectado. Una vez trituradas, se las calienta a alta temperatura y se compactan para crear un delgado cable plástico, materia prima que se inyecta después en moldes para crear lo que sea necesario.
Baldes, palanganas, lámparas de diseño, triciclos o rastrillos para levantar las hojas de los jardines, son algunos ejemplos de cómo las tapitas vuelven a nacer con otra vida y un nuevo propósito.









