
El glaucoma es una afección de los ojos en donde la presión intraocular aumenta y lleva a un daño progresivo del nervio óptico y por lo tanto de la visión. En el mundo hay 80 millones de personas que conviven con ella y se estima que para 2040 serán más de 110 millones. En nuestro país el 2% de la población la padece. Este martes 12 de marzo es el Día del Glaucoma.
Toda la gente puede tener esta enfermedad, incluso existe el glaucoma congénito, que aparece en 1 de cada 30.000 bebés. “El gran problema radica en que la mitad de la gente no sabe que tiene glaucoma porque casi no da síntomas, porque la persona nunca fue al médico oftalmólogo o porque no se asesora a la hora de comprar lentes y lo hace en lugares como kioscos o puestos de la calle. De manera que cuando llega a notar pérdida de visión es porque ya perdió mucha capacidad visual”, dijo Javier Casiraghi, médico oftalmólogo del Hospital de Clínicas (MN 72.429).
El glaucoma es más frecuente después de los 40 años y mucho más luego de los 70. Según refiere el profesional, “apenas puede dar algún mínimo dolor de cabeza. Esto genera que, al no saber que padece la enfermedad, el paciente va perdiendo gradualmente la visión de manera irrecuperable. Por tal motivo el diagnóstico y tratamiento deben ser realizados tempranamente. La mayoría de los casos avanzados se da en personas que no consultaron a tiempo”, destacó el profesional.
El especialista del Hospital de Clínicas recordó que el examen debe hacerse aunque no haya síntomas ni signos de patología alguna. La pérdida de visión por glaucoma es irrecuperable. “Es la segunda causa de ceguera en el mundo y la primera causa de ceguera irreversible. Lo que se perdió no se recupera. Por otro lado, las personas que tienen familiares directos con glaucoma tienen entre 3 y 10 veces más riesgo de tener glaucoma que aquellos sin antecedentes”, agrega.
El profesional, alertó sobre los principales factores de riesgo a los que estar atentos: tener antecedentes familiares de glaucoma, tener presión intraocular alta, para lo cual es necesario consultar al oftalmólogo a fin de que le tome la presión intraocular, tener determinadas enfermedades como diabetes, presión arterial alta o muy baja, anemia, y todas las enfermedades que alteran la circulación arterial, que son un factor de riesgo agregado, tener miopía o hipermetropía extremas, haber tenido una lesión en el ojo o ciertos tipos de cirugía ocular, tomar corticosteroides, especialmente gotas oftálmicas, durante un largo tiempo.
TIPOS DE GLAUCOMA
– Ángulo abierto: suele ser el más habitual, por lo general tiende a ser hereditario. La presión intraocular aumenta lentamente. Inicialmente no causa síntomas, con el avance de la enfermedad aparece la pérdida de visión periférica conduciendo a la ceguera si no es tratado.
– Ángulo cerrado: se produce de forma súbita al aumentar rápidamente la presión intraocular. Causa dolor intenso, visión borrosa, enrojecimiento y sensación de inflamación. Hay que tener en cuenta que cuando se produce en un ojo es probable que más tarde ocurra en el otro.
– Congénito: suele producirse en el séptimo mes de vida intrauterina y manifestarse entre los primeros días a meses de vida. Se pueden observar síntomas como: opacidad en la parte anterior del ojo, agrandamiento de uno o los dos ojos, lagrimeo y sensibilidad a la luz.
– Secundario: se da como consecuencia de otras patologías oculares previas, como traumas oculares, administración de glucocorticoides, inflamaciones oculares o tumores intraoculares.








