Como Museo Histórico de Zárate y como casa de familia, la “Quinta Jovita” siempre estuvo abierta a los más diversos y pintorescos visitantes. Y su Patio de las Glicinas, tiene la tradición de la tertulia y de la reunión. El pasado domingo 28 de abril albergó el encuentro de vecinos de diferentes generaciones, profesiones, barrios, vivencias, recuerdos, pero con el sentir común de amar a Zárate para comenzar en comunidad con una nueva oportunidad de escritura de sus historias bajo el marco del ciclo de talleres “Biografía poética de un pueblo”. La anécdota como dispositivo de la memoria” promovido por la Secretaría de Desarrollo Humano, Educación, Cultura y Deporte de la Municipalidad de Zárate, con apoyo de la Asociación Amigos del Museo de Zárate, del Director de la Institución Sergio Daniel Robles y con coordinación de Ana Fox y Nadia Sandrone. Teniendo como excusa la consigna “La fundación mítica de Zárate”, bajo el tronco en el que se dice que una vez Borges lloró, se les propuso a los participantes remontarse a los orígenes de los tiempos de estas tierras. Se invocó a los pueblos originarios de sus costas y de sus islas, a los dones terratenientes con apellidos de calles que hoy transitamos, al Río Paraná de las Palmas que sorprende cada día con su poderoso curso, al puerto natural que atrajo y atrae pobladores, al comercio y la agricultura, al barro, al adobe, a los vecinos y a las vecinas que pujaron con esperanza por el progreso de un poblado. Todos estos elementos se trasladaron a lapiceras, lápices, hojas y cuadernos donde se reinventó esta historia y se retrató qué es Zárate según la mirada y sensibilidad de cada uno de los presentes. Se habló de naipes y del truco, de ranchos, de Manuel Eguía, de los Anta y los de la Torre, de los cuentos que contaron padres, a quienes se los contaron abuelos y bisabuelos, de la Plaza Italia y su fuente, de viajes en colectivos, del sueño de un rebelde chaná, de caminatas largas de los trabajadores de los frigoríficos, de lo que estuvo antes de lo que estuvo, de lo que ya no está y de lo que es eterno. Con renovada fe en lo que puede lograr el juntarse, escribir y compartir la palabra, se invita a todos los vecinos y vecinas del Partido a sumarse a las próximas ediciones del taller, donde se plantearán nuevas temáticas en cada ocasión. Ana Fox
Una partida de naipes en la pulpería
En la tabla marcadas cuatro aureolas violetas De la Torre, Quirno, Lima, Copello, todavía juegan a los naipes en la pulpería.
De revés rosado, con cada ronda un nacimiento se produce en mi ciudad y nuestras líneas de tiempo se entrecruzan como un jardín de caminos bifurcados.
Conversan de amor, de amistad, del mate, del viento, del río, de bochas y todas las palabras se infunden en la vida del pueblo.
Nací en una partida el 29 de enero de aire acuariano, justo cuando De la Torre cantó flor, y los demás suspiraron resignados. Tengo a favor esos tres puntos, pero no sé quién ganó la mano. De todas maneras, mi destino como el de todos sigue en el mazo, dando vueltas, donde los viejos ven mirar pasar la juventud desde arriba, sonriendo cuando toca una buena.
Escrito esa tarde de domingo por Maggie May, dedicado a la poeta Nélida Berenguer.