En el marco del paro general convocado para ayer por la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos CTA, el movimiento en el Centro se vio resentido.
El mayor impacto de la medida de fuerza se dio en el transporte público, ya que no circularon colectivos urbanos ni interurbanos. Las garitas estuvieron desiertas y las calles más despejadas.
Desde las 00, tampoco hubo recolección de residuos domiciliarios y servicio de barrido por la adhesión del gremio de Camioneros al paro.
En el Centro, el panorama no fue el habitual: algunos comercios abrieron sus puertas, mientras que otros permanecieron cerrados.
Los bancos, tanto públicos como privados, mantuvieron sus puertas cerradas.
En cuanto a las clases, la mayoría de los docentes adhirieron a la medida de fuerza en las escuelas públicas, mientras que otros no lo hicieron, pero el porcentaje fue muy bajo.
Algunos sectores de la administración pública también estuvieron trabajando puertas adentro de sus dependencias. En tanto que se trabajó en la Municipalidad y el Corralón. Y las estaciones de servicios funcionaron.
La mayoría de las plantas industriales del Partido vieron afectada su producción, ya los gremios adheridos a la CGT formaron parte de la medida de fuerza que impulsó la central obrera, la segunda contra el Gobierno de Milei.












