La industria se contrajo un 21% interanual en marzo, la baja más importante desde la pandemia. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), uno de los sectores más afectados fue el siderúrgico, con caídas de hasta el 51% por el retroceso de la demanda en la construcción, la industria automotriz, los fabricantes de maquinaria agrícola y los de electrodomésticos.
La Unión Industrial Argentina (UIA) expresó en las últimas horas su “preocupación” por la recesión y alertó que en abril continúa la caída, mientras la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) estima que ya hubo más de 7.000 despidos.
DESDE LA DEVALUACIÓN DE DICIEMBRE, CAYÓ LA DEMANDA DE LÍNEA BLANCA
La planta de Pilar de Whiripool fue inaugurada en octubre de 2022 por Alberto Fernández tras una inversión de US$ 52 millones. El objetivo era generar 1.400 empleos, producir 300.000 lavarropas de carga frontal por año –“una unidad cada 40 segundos”, había prometido Whirlpool– y exportar el 70% de estos productos de alta gama –sobre todo, a Brasil–, estrategia para asegurarse el cupo de importación de artefactos que fabrican otras filiales, como cocinas.
En marzo de 2023, sumó un crédito estatal de $ 1.000 millones, pero en octubre la actividad empezó a resentirse por la escasez de dólares y en diciembre pegó un vuelco drástico. Así, la industria, que ya venía golpeada por el control de precios, registró una caída del 50% en el primer trimestre.
Todo esto un contexto de caída de los ingresos y en el que el lavarropas de carga frontal más accesible-el de 7 kilos 1.200 rpm blanco Inverter- no baja de $ 899.999 (US$ 800), el doble de lo que cuestan equipos similares en países vecinos como Brasil, lo que el sector atribuye a la alta carga impositiva que pesa sobre la producción nacional.
Como Whirlpool, otras también hicieron recortes. A Mabe -caso en el que el gremio espera pasar de 200 a 100 salidas-, se sumó la denuncia de la UOM del despido de 30 trabajadores de la fábrica de motores eléctricos WEG, proveedora de Mabe de Córdoba. Sin respuesta a la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo, difundieron una “carta abierta” con un pedido directo al gobernador Martín Llaryora. En tanto, El Dorado, fabricante de heladeras comerciales de Rosario de la marca Inelro, redujo su producción a la mitad y cesanteó a 100 empleados.











