En las últimas horas se dio a conocer una foto a través de las redes sociales que da cuenta el accionar inescrupuloso de un empleado que arroja desechos desde una camioneta municipal en un predio debajo de la Costanera, en un basural a cielo abierto que es utilizado por muchos vecinos para arrojar todo tipo de desechos.
Tras la viralización de la foto con el empleado municipal, el intendente Marcelo Matzkin realizó un descargo en su cuenta de X donde repudió el hecho y anticipó las medidas que adoptará con el trabajador. “Así no. Ante el conocimiento de estas fotos, he pedido a recursos humanos que proceda a instruir sumario para identificar a quien ha tirado basura en espacio público y asimismo para que se haga la denuncia ante el juzgado de faltas. El personal involucrado no podrá continuar usando vehículos municipales y deberá colaborar con tareas de saneamiento en ese camino. Desde la Subsecretaría de Ambiente luchamos para mantener los espacios limpios de basura y las reglas deben ser iguales para todos. No hay diferencia. Todos somos responsables por nuestra conducta, buena o mala”, fueron sus palabras.
EL PROBLEMA DE LA BASURA
Pero el accionar del empleado público fue acatando una orden de un funcionario. Y la orden de su superior, forma parte de una práctica habitual y lamentable, de cualquier ciudadano.
Entonces se carga de culpa y se le hace un sumario al empleado, pero se corta hasta ahí la línea de mando, no involucrando a su superior y no se genera el debate sobre la basura, el gran problema que tiene Zárate.
Un problema que pone en evidencia la falta de conciencia ambiental y de una normativa para reglamentar la disposición final de volquetes, de restos de poda y reorganizar los distintos circuitos de la basura.









