El gobierno provincial y el municipal nunca pudieron alinear y coordinar una política en materia de seguridad. Primero se instalaron garitas hechas con durlock en los accesos pero después de retiraron. Luego fueron lectores de patentes que también se retiraron.
En tanto, los controles dinámicos de policías en la rotonda y en el acceso de Avenida Antártida Argentina no se volvieron a montar. Con lo cual, cualquier persona, cualquier vehículo ingresa y egresa de la ciudad sin controles, de ningún tipo.
¿Para qué están las garitas policiales?
Y las garitas ya instaladas por la provincia, y que se ubican en Caseros, en el ingreso a La Florida y en Escalada, “no paran a nadie”, las garitas policiales que se instalaron en marzo del año 2022 no realizan controles de tránsito ni de personas. Un ejemplo es la garita de acceso que se ubica en avenida Santa Fe, frente al barrio La Ponderosa, donde se ubica la zona más conflictiva de estos delincuentes “tirapiedras”. Con una garita policial delante, los hechos siguen pasando.
En el barrio La Florida no cuentan con móviles y en Escalada carecen de personal.
Lo mismo ocurre en calle Caseros y en Pividal y Mitre. O falta personal o móviles o, directamente, están cerradas.
En definitiva, no existe una política de seguridad clara si los controles eficientes son inámicos o estáticos en la ciudad; como así tampoco hay estadísticas de la actividad de estos controles.










