La madrugada del domingo sigue siendo un espacio en la oscuridad del anonimato para actos de vándalos. Nuevamente ayer, la Plaza Italia amaneció con uno de los contenedores,-el amarrillo- volcado y desparramados todos los residuos de su interior por el césped de la plaza. Son un continuo ya estos hechos que se producen en la madrugada, luego de la salida de los boliches nocturnos cuando grupos de jóvenes gritan, pelean y hacen desmanes en los lugares públicos. Esos contenedores son siempre objeto de vandalismo, se debería buscar una solución pues el efecto de su instalación es el contrario a sus objetivos. Todo el domingo se mantuvo la basura en el suelo a merced de poder ser desparramada.











