El gobierno nacional anunció en el día de ayer que el transporte público podrá abonarse con cualquier medio de pago, además de la conocida tarjeta SUBE.
La medida se enmarca y tiene como fundamento “fomentar la inclusión digital al facilitar el acceso al transporte público de pasajeros a través de otros medios de pago vinculados a dispositivos móviles y/o a distintas modalidades de pago”.
La medida es acertada. Viajar en transporte público a la fecha requiere contar con una tarjeta SUBE, o un lugar disponible para adquirirla. Además, tener la posibilidad de cargar saldo. Todo esto es relativamente sencillo si el pasajero reside en lugares de alta densidad demográfica, en donde hay comercios que tienen oferta de tarjetas, y amplios horarios para la carga. Y se complica en algunos lugares con menor accesibilidad a la oferta del plástico o con horarios limitados para la carga.
De esta manera, la alternativa que tendrá lugar en un futuro próximo implica que se dejará de depender de tarjetas o plásticos “físicos” y que se podrá abonar el transporte público mediante la utilización de otros remedios tecnológicos, como el teléfono celular, billeteras virtuales, etc.
Esto es conocido como interoperabilidad de medios de pago, es decir la aptitud de la máquina instalada en el omnibus, tren o subterráneo, para aceptar cualquier medio de pago electrónico sin contacto, ya que se fomentará especialmente el uso de tecnologías que permitan la comunicación inalámbrica, segura y ágil entre el dispositivo de pago y los terminales de cobro en el transporte público de pasajeros.
Sin duda que va a implicar una mayor accesibilidad para los usuarios, por cuanto no va a ser requisito que quien suba al transporte público tenga la tarjeta SUBE, con saldo. Y podrán abonar desde otras aplicaciones.
La publicación del decreto no implica que la aplicación de la medida sea inmediata, ya que requiere la adaptación de los sistemas informáticos de las empresas y del Estado Nacional, que utiliza los datos que se obtienen para asegurar la integridad del sistema de información del transporte, indispensable a la hora de planificar el sistema de transporte urbano y suburbano de pasajeros.
Ya se ha adoptado la decisión administrativa, próximamente se darán los pasos técnicos para que comience a resultar operativa.










