Inicio Actualidad Conflicto por despidos en el Carem: “está todo parado”

Conflicto por despidos en el Carem: “está todo parado”

Esta semana, trabajadores de la construcción, se movilizaron a Lima y a la Rotonda de Zárate para visibilizar y denunciar el abandono y desfinanciamiento del sector nuclear, responsabilizando a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). La parálisis del proyecto genera, como consecuencia directa, una nueva tanda de despidos que supera los 200.
El conflicto con los trabajadores de la construcción se encadena con el de Luz y Fuerza, el sindicato mayoritario en Atucha, que se prolongó durante varios meses y concluyó recién el viernes pasado. Los trabajadores, que debieron enfrentar conciliaciones obligatorias y estuvieron a punto de parar la planta, lograron evitar nuevos despidos, a cambio de menores aumentos salariales.
“Cuando hay un cambio de signo en la administración nacional, es habitual que se produzcan demoras pero esto que estamos viviendo directamente es otra cosa”, explicó Matías Velo, secretario gremial de la regional local de Luz y Fuerza. “El Carem, sigla que corresponde a Central Argentina de Elementos Modulares, ya tenía la obra civil en un avance cercano al 80 por ciento y se acercaba el inicio de las obras de electromecánica, pero está todo parado”, se lamenta. “Llegó a haber más de 500 trabajadores, pero Milei empezó desde el verano a despedir en tandas de 50 o 60, hasta que hace un mes cortaron el financiamiento de manera total”.
El Carem es un prototipo argentino de reactor pequeño, con capacidad de generar 32 megavatios, suficientes para abastecer a ciudades de hasta cien mil habitantes. Se trata de un desarrollo que compite mano a mano con otros similares de China, Rusia y EEUU.
“La gran ventaja, además de que es una fuente de energía limpia”, contó Velo, “es que se monta dentro o cerca del casco urbano, porque ocupa poco lugar y eso permite un ahorro importante en cableado”.
“Parece que el Carem va a correr la misma suerte que la cuarta central, que tenía aprobado el financiamiento de China, pero por presión de la embajada de Estados Unidos no se va a hacer nada y vamos a seguir quemando combustible fósil”, se lamentó.
Velo se refiera a un hecho ocurrido en 2022, cuando la diplomática estadounidense Ann Ganzer recomendó al entonces presidente de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), José Antúnez, que se abstuviera de comprar un reactor de origen chino. En esa misma reunión, a modo de conclusión y delante de varios testigos, los visitantes sostuvieron que “si China entra en el reactor, nosotros queremos entrar en el Carem”.
“Otras veces, NASA ha reinvertido sus ganancias en obras o ha recurrido al mercado de capitales, pero el gobierno se lo impide, parece una estrategia de ahogo financiero para malvenderla, eso es lo que vemos nosotros”, contó el dirigente gremial, “hasta deben tener algún empresario amigo apalabrado”.