Ernesto Gómez es el delegado local de la Defensoría del Pueblo de la provincia. Está referenciado políticamente en el sector político de Agustina Propato y asumió su cargo en septiembre del año pasado. Nació y se crió en Zárate, fue vendedor ambulante y apostó por la política para cambiar la realidad de su ciudad. Egresado de la facultad de Lomas de Zamora eligió el derecho penal como herramienta laboral y profesional.
“Desde nuestra asunción en el cargo trabajamos con la gente, decidimos sacar la defensoría a la calle y ver en los barrios cómo viven los zarateños y qué derechos vulnerados tienen. Y así fue que comenzamos a recorrer la ciudad, con esa premisa”, expresó Gómez.
No aparenta sus sesenta años como tampoco oculta su ideología peronista. Escoltado por la bandera bonaerense y nacional y debajo de un cuadro de Eva, continuó diciendo: “recorrimos Villanueva, 6 de Agosto, Bosch, La Esperanza, El Progreso, Las Violetas, Zárate y Escalada y, en todos lados, sucede lo mismo. Derechos vulnerados relacionados a los servicios básicos que debe brindar el Estado, como primer mostrador; como el agua, la limpieza de su barrio, la basura, problemas con los desagües, con las cloacas. Todas éstas son condiciones indignas de vida que necesitan una urgente solución”.
Como defensor del pueblo, desarrolla presentaciones, notas y reclamos ante este tipo de derechos vulnerados ante distintos organismos estatales. “Uno de nuestros trabajos es articular con el municipio por ejemplo, pero tenemos dificultades hasta el momento y nunca pudimos porque se trata de un municipio cerrado, que no aporta al diálogo aún tratándose de derechos vulnerados de los propios ciudadanos. Tenemos reclamos también por el hospital que los podemos encauzar con el Estado bonaerense y otros reclamos que atañen a otros organismos nacionales”, expresó Gómez. “Estamos para escuchar y acompañar a cada ciudadano en sus problemas y reclamos. Esa es nuestra función y esa es mi intención particular como profesional del derecho y en este nuevo rol de defensor del pueblo”, concluyó el letrado.
La Defensoría del Pueblo, Delegación Zárate, se encuentra en Rivadavia 943 y funciona de lunes a viernes de 8 a 14 horas. Se puede contactar a la delegación por WhatsApp (+54 9 221 358-1323), la línea gratuita 0800-222-5262, redes sociales (@defensoriaPBA) y la página web.
¿Qué es la Defensoría del Pueblo?
Es un organismo que defiende y promueve los derechos de los y las habitantes de la provincia de Buenos Aires, así como de quienes estén en tránsito por su territorio. Asesora, orienta y acompaña. Es accesible, autónomo y sus gestiones no implican costo para quienes acudan a él.
Características
La Defensoría es una figura que está incluida en la Constitución Nacional y en la Constitución Provincial. No recibe instrucciones de ningún poder del Estado (Ejecutivo, Legislativo o Judicial). Observa y asegura que la administración provincial, fuerzas de seguridad y empresas de servicios públicos cumplan con sus deberes y respeten la Constitución y las leyes vigentes.
Principales acciones
Recibir reclamos de cualquier persona, sin importar condición social o económica. Informar y asesorar. Investigar. Opinar. Criticar. Requerir colaboración de otros poderes del Estado. Solicitar informes. Recurrir a la Justicia. Elaborar programas para la defensa, promoción y difusión de los Derechos HumanosGenerar recursos informativos y estadísticos para la mejora de las políticas públicas.
¿Cuándo podés recurrir a la Defensoría?
Cuando sentís que recibiste un trato ilegítimo, defectuoso, irregular, abusivo, arbitrario o negligente por parte de agentes del Estado. Ante la falta de respuesta a los reclamos realizados. Por mala prestación de un servicio público o por mala atención o trato en alguna dependencia estatal Cuando necesitás más información sobre algún derecho o beneficio Cuando tengas dudas sobre cómo ejercer tus derechos.
¿Quiénes pueden reclamar?
Cualquier persona que viva o se encuentre en tránsito por la provincia de Buenos Aires, sin importar su condición social, su sexo, género o edad pudiendo, de ser necesario, mantener su identidad en anonimato.









