JUAN PABLO YTALIA es un abogado y escritor zarateño. Miembro del Colegio de Abogados de Zárate-Campana, en donde ocupó la comisión de jóvenes abogados, la vicepresidencia de la institución, fue consejero titular y miembro de la mesa directiva. Hoy, es apoderado del Municipio de Escobar. Es, además, instructor de Yoga, disciplina que practica desde hace varios años y que lo llevó a titular una obra de su autoría como “DERECHO AL YOGA”, en una evidente juego de palabras, que torna evidente que el autor considera a que todo ser humano tiene el derecho -como poder reconocido por el ordenamiento jurídico- que le permite realizar determinados actos o exigir ciertas prestaciones, en este caso el yoga.
LA VOZ mantuvo una charla con el autor, a quien le preguntamos:
Qué objetivo perseguiste al escribir este libro?
Fue una experiencia muy linda porque significó, antes que nada, escribir mi primer libro. Y el objetivo era transmitir a quienes me conocen y a quienes lo lean, la experiencia propia que estoy construyendo en el camino del autoconocimiento, que es la práctica del yoga.
Cuál es el beneficio del yoga en una
profesión tan estresante como la abogacía,
o en otras que tienen el mismo nivel de estrés, o para la vida en general?
Exactamente, siempre viví la profesión con una gran presión, un gran estrés que derivaba en dolores cervicales y la práctica del yoga me ayudó muchísimo, tanto fue así que había colegas que reconocían que me veía mejor, después de haber emprendido este camino.
¿Cuál es el mensaje del libro?
El mensaje es, justamente, que lo normal es no vivir las cosas que procesamos con estrés, y el yoga ayuda a eso.
¿Cuál es el hilo que conecta al derecho con el yoga?
Ambas disciplinas te dan herramientas y a ambas las tomé con pasión. El derecho te ayuda a resolver problemas con herramientas jurídicas, con normas y el yoga te da otro tipo de herramientas, de autoconocimiento, que te permite abordar las situaciones a las que te enfrentás, de otra forma.
¿A quién está destinado el libro?
A cualquier lector, que no necesariamente tiene que ser abogado, desde ya, pero a todo aquel que quiera abundar en el autoconocimiento, adentrarse en el yoga que es una disciplina imprescindible.










