La nueva terminal de ómnibus de media y larga distancia, instalada en la rotonda de acceso a nuestra ciudad, iba a ser la competencia de La Carmela en Campana.
Nada sucedió al respecto. Nunca consiguió la habilitación para funcionar y ahora está en franca decadencia.
Estaba el mito de que se llamaba “Néstor Kirchner” y por esa razón durante el gobierno de Macri no se habilitaba.
Pero luego, durante el gobierno de Alberto Fernández las trabas burocráticas y administrativas siguieron.
Se trata de una situación inédita para cualquier municipio. En medio del largo derrotero, se construyó un paso a nivel para el acceso negociando con la empresa “Belgrano Cargas” tal obra para habilitar un ingreso por las vías. Lo cual implicó erogaciones millonarias de valizas y sistema de señalamiento para evitar un accidente entre un micro y el tren de cargas que comenzó a circular periódicamente hacia la Mesopotamia.
Las últimas gestiones y reuniones se desarrollaron en febrero del 2020, previo a la pandemia, y finalmente no lograron esta autorización.
La Terminal que no fue
El proyecto fue terminado en plena campaña para las elecciones generales del 2015, de hecho concejales y funcionarios municipales la visitaron días antes de las elecciones mostrando que la obra estaba terminada.
En cuanto al predio, presenta una dimensión de 1500 metros cuadrados con una nave central.
En el interior, además de las boleterías, fueron diseñados ocho comercios y un restaurante.
Allí se iban a instalar emprendimientos comerciales orientados al turismo, las comunicaciones y regalería, entre otros rubros.
Las empresas que habían prometido operar allí eran Nuevo Expreso, Master Bus, La Nueva Metropol, Vía Bariloche, Flecha Bus, Grupo Ersa, Plusmar y Águila Dorada.
Finalmente la terminal iba a tener una parada de taxis propia.
“Es un caso tremendo”
El ex intendente Osvaldo Cáffaro, en sus últimas apariciones públicas, evaluó que lo sorprende y lo indigna el caso de la terminal. “Es un caso tremendo. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) no la habilitó. Es la misma entidad que nos pidió colocar una barrera automática. Luego nos dijo que lo invertido está mal. El propio organismo nos otorgó el predio y los propios organismos nacionales no la habilitaron”.
Un nuevo centro de monitoreo
Nadie le encuentra la solución a una obra que pagaron millones de pesos miles de zarateños y zarateñas. Se trata de una terminal que no tiene caminos ni accesos.
“No le encontramos la solución. No hay forma de habilitarlo”, expresó el intendente Matzkin en la misma tónica que su antecesor Cáffaro.
Pero, al mismo tiempo, anunció que iba a instalar allí un nuevo centro de monitoreo para aprovechar la construcción del predio.
Aunque este proyecto también está “suspendido” hasta que se consigan los fondos necesarios para trasladar e instalar allí el “silicon valley” zarateño; donde se centralizará todo lo que es nuevas tecnologías aplicadas a la gestión.











