Inicio Actualidad Aquí y ahora: la diáspora, opinan los venezolanos vecinos de la zona

Aquí y ahora: la diáspora, opinan los venezolanos vecinos de la zona

Desde el mediodía del sábado, la dirección periodística de LA VOZ encomendó a un equipo de su redacción la elaboración de un artículo que representara la vida y caracterizara los ánimos de los inmigrantes que llegaron a tierras zarateñas y campanenses.
Su cometido, sencillo: tomar expresiones que interpretaran la captura del autócrata Nicolás Maduro y el nuevo orden próximo a instaurarse, con representantes de “barras y estrellas”.
Pero con asombro este diario recogió —a micrófono apagado— distintos tipos de comentarios unidos por un particular temor: la seguridad de los que quedaron “allí”.
Las personas de diferentes estados que aceptaron charlar con este matutino “fuera del aire” y señalar alivio humanitario en la salida del dictador, declinaron toda expresión noticiosa por todavía no tener en claro qué es lo que sucede con “nuestros familiares y compatriotas”.
INCOMUNICACIÓN
“No pudimos hablar aún con nadie. Estamos preocupados. No hay contacto, tampoco de los medios propagandísticos”, señaló un joven del estado Zulia, la región continental más al oeste del país, que vive en Campana hace unos años.
Una profesional que reside desde antes de la pandemia en Zárate, originaria del estado Guárico en el centro venezolano, solo comentó que “se confi rma lo de Maduro, pero hay desolación en las calles y poco sabemos de nuestros seres queridos”.
Otra familia que dijo haber salido desde “cerca de Caracas” y sufrir con una partida muy descarnada, señaló que temen por represalias de los colectivos populares afines al chavismo si la situación no se aplaca cuanto antes.
CALMA EN EL ALMA
Con las coberturas internacionales ampliadas, algunos otros emigrantes pudieron relajarse, hablar con sus familiares en el epicentro de la crisis y expresarle a LA VOZ sus novedades.
Tres hermanos del estado Mérida, criados en el Distrito Capital —a algunas horas de Colombia— de 17, 22 y 26 años, explicaron a este rotativo que sus seres queridos estaban en paz, sin insumos básicos ni combustible, pero sin peligro para sus vidas. A la pasada, adelantaron que se iban a festejar al Obelisco “por una Venezuela libre”.
En la tienda “De Todo un Poco” de Liber Toledo, en calle San Martín casi Ameghino, su propietario —un joven del pueblo campestre Cabimas, Zulia— rumbeaba con este “primer paso” que quite de las ruinas a un país destruido, confrontado y, hasta el sábado, sin rumbo.
La colonia venezolana de ambos distritos cuenta con alrededor de 500 habitantes.