Para los usuarios del tren, que hoy en día es uno de los transportes públicos más utilizados ante el aumento constante del boleto de micros, viene siendo una odisea viajar en el ramal Mitre a Ballester.
Por un lado, algo positivo es que los retrasos tienen que ver con obras de mejoramiento del ramal y renovación de la señalética. Es una obra que viene desarrollándose con avances y retrocesos, y que contempló el reemplazo de 120 kilómetros de cables, se instalaron nuevas señales y semáforos y se concretó el traspaso del antiguo sistema -que contaba con más de 100 años de antigüedad- al nuevo equipamiento.
Pero el recorrido hasta Ballester sigue teniendo demoras, cancelaciones y contratiempos que muchas veces dejan a usuarios varados a la espera del servicio o tardan casi tres horas en llegar a Retiro.








