Allegados a Nicolás Cañete, el joven prefecturiano de 27 años baleado hace algunas semanas en la puerta de un supermercado de San Jacinto, falleció esta mañana en las instalaciones del Hospital Militar de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, confirmaron en el inicio de el sabado a la tarde a La Voz.
En un brevísimo contacto por mensajería electrónica, sus seres cercanos manifestaron el enorme dolor de la pérdida, reclamaron por una persona aún prófuga de la investigación y no descartaron -tras sus servicios funerarios- organizar una marcha de silencio que visualice las falencias del proceso y el reclamo de Justicia familiar.

Como había sido el hecho. Primeras diligencias policiales, decisiva intervención del COZ
El prefecturiano había sido herido de bala, en un intento de robo, en la tarde noche del 20 de abril ppdo, en inmediaciones de Marcos Sastre e Independencia.
Merced el exhaustivo análisis de cámaras el COZ logró localizar en la vía pública a los sospechosos de haber participado en el hecho, en el momento en que ingresaban en un domicilio del Barrio España.
A raíz de ello, efectivos del GTO de Comisaría 1ra, Sub DDI Zárate y Comando de Patrullas realizaron un allanamiento y aprehendieron a uno de los malvivientes, y procedieron a secuestrar el rodado y un arma de fuego.
Paralelamente, el ministerio bonaerense de Salud emitió, al día siguiente, un parte informativo con relación al estado de salud del joven prefecturiano, que refería que había ingreado al hospital zonal con heridas de arma de fuego y que “se le habían realizado de manera inmediata las primeras maniobras de estabilización hemodinámica y control de riesgos” y que continuaba “ internado en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), bajo monitoreo permanente y suministro de inotrópicos (fármacos que modifican la contracción del corazón). Desde el primer momento se dijo que su pronóstico era “reservado.” Finalmente fue trasladado a un centro de salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde luchó por su vida y, finalmente, falleció.









