Fueron dos horas de intensa sonoridad desplegada y desplazada por el radio céntrico de la ciudad, entre la 1 y las 3 h de la pasada madrugada, con una firme exclusión de Seguridad Pública y el aditamento de la nocturnidad que se prolongó hasta casi las 7 h del domingo: por el triunfo argentino y la salida semanal.
Como informa desde hace dos semanas LA VOZ (siempre a campo), centenas de vecinos eligieron nuevamente el cruce más simbólico del partido y llegaron en distintas composiciones etarias hasta Justa Lima y Rómulo Noya, lugar predilecto para saltar, gritar, sacarse la bronca, corear canciones de ánimo, dejar mensajes principistas y festejar, por lo hecho y por lo que viene.
En los festejos, frenesí posterior a la costosísima victoria nacional ante la selección helvética, aunque varias acciones observadas por este medio y corregidas inmediatamente por las autoridades del orden, que nos deben invitar a reflexionar respecto a nuestro cuerpo de conjunto y la condena colectiva a sus posibles exabruptos, como los de avanzar por marquesinas comerciales – igual a 2022-, subir a terrazas o umbrales de otros frentistas y atacar nomencladores y cartelería de la Comuna. Todas actitudes reprobables, que no encajan con la esencia de expresarse y compartir masivamente.
Los controles y el seguimiento de Seguridad Vial, COZ , Policía de Seguridad y de la Provincia, sin fisuras, con un cuantificado despliegue de personal y medios que “mapeó” el incremento del tráfico vehicular en diferentes motorizaciones por el Micro y Macrocentro habilitado, en tanto que analiza (según supo este diario de fuentes de Rivadavia 751), el escenario -quizá delimitado- para tamaña repercusión material, si el conjunto de Messi y compañía, pasa a Inglaterra y define el próximo domingo al campeón mundial.
NOCHE
Luego de los festejos albicelestes, el esparcimiento nocturno contagió y prolongó ese ánimo festivo y esperanzador en el radio céntrico y en el sector costanero, en el que ya se posicionan varios locales de diversión musical.
Con la luz del día, otra complementación de higiene urbana que limpió las arterias tan utilizadas por los vecinos y dejó prontas sus aceras y cestos para la semana tan optimista que se aproxima.
LA VOZ pudo ver a funcionarios de primera línea, entre ellos Agostinelli, Olivera, Novelli, quien invocando junto con Torres, el encargo del intendente Matzkin de preservar el orden y luego de restablecer la limpieza, comprobando en primera persona el funcionamiento de todas las estructuras municipales involucradas en lo que, hasta hacía poco tiempo, había sido el campo de festejo del éxito de la selección a miles de kilómetros.




Festejos desmedidos sin autocontrol
La pasión y la euforia no conocen de fronteras.
Tras cada victoria de nuestra selección, la marea albiceleste desata la acostumbrada locura que sigue a estos triunfos deportivos.
En nuestra ciudad se vive con la misma intensidad que en todas las plazas y calles del país, y del mundo.
Pero es hora de preguntarse, si a los cánticos, banderazos, caravanas, es necesario sumarle subirse a marquesinas y señales de tránsito o luminarias.
¿Qué sentimiento autodestructivo puede llevar a que personas adultas se suban a una marquesina, o a un poste de iluminación y nadie de los que festejan a su alrededor condene esa actitud, sabiendo que la superficie en la que caminan o se sostienen, no fue concebida para soportar saltos ni el peso de una persona que lleva adelante esos movimientos? ¿Qué folclore deportivo, qué fervor puede conducir a la locura que en el caso del sábado y madrugada del domingo no tuvo, como en oportunidades anteriores, finales trágicos? ¿Qué lleva a los que lo protagonizan, desde arriba y desde abajo, hacer caso omiso a las órdenes de fuerzas del orden de bajar de donde se encuentran, para -seguramente- si llega a suceder un infortunio ser los primeros en condenar la inacción de las autoridades, con el mismo énfasis que pueden condenar el ejercicio de la autoridad?










