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Labory Wines: una historia entre dos terroirs que hoy echa raíces en Zárate

Nacido entre la pasión por el vino y los paisajes del Valle de Uco, el proyecto creado por la enóloga y técnica en vitivinicultura Fabiana Borini encontró en Zárate su segundo terroir. Viñedo propio, bodega boutique y una propuesta de enoturismo que acerca a la ciudad el espíritu de las bodegas mendocinas.
Si bien la hegemonía de Mendoza en la vitivinicultura argentina no está en discusión, la versatilidad y adaptación de la vid a diferentes suelos ha promovido el desarrollo de viñedos en nuestra Provincia, en Entre Ríos, y cruzando el Río de la Plata o el Uruguay, en el vecino país.
Puede identificarse distintos varietales, implantados en terrenos marítimos en el caso de nuestra provincia o aquellos que adaptan las plantas que se traen de Mendoza a estos suelos inexplorados con esos cultivos.
Buenos Aires hasta la década del 30 tenía cultivos de este tipo, en Tigre y en San Nicolás. Y quien no recuerda en los viejos patios de nuestras abuelas pérgolas revestidas de una parra de la que colgaban racimos de uva, con la que algún que otro inmigrante se animaba a hacer vino.
Lo cierto es que hoy, en Zárate, precisamente en la consolidada zona de casas quinta, en La Florida, se puede visitar, y disfrutar, de un viñedo y de una bodega, para dimensionar lo que es el cultivo de la vid, sus frutos y el proceso que culmina con la bebida.
Nacido entre la pasión por el vino y los paisajes del Valle de Uco, el proyecto creado por la enóloga y técnica en vitivinicultura Fabiana Borini encontró en Zárate su segundo terroir. Viñedo propio, bodega boutique y una propuesta de enoturismo que acerca a la ciudad el espíritu de las bodegas mendocinas.
Hay historias que comienzan mucho antes de convertirse en proyectos. La de Labory Wines empezó alrededor de una mesa familiar, en aquellos domingos en los que el vino acompañaba naturalmente el encuentro, las conversaciones y los afectos.
Allí nació el vínculo de Fabiana Borini con el vino.
No en una familia de productores ni entre viñedos, sino en algo mucho más simple: el recuerdo de su padre sirviendo una botella y compartiéndola alrededor de la mesa.
Con los años llegaron los viajes a Mendoza, el deseo de aprender y una formación que transformó aquella afinidad en una profesión. Fabiana se formó como Sommelière, Enóloga y Técnica en Vitivinicultura, y comenzó a imaginar la posibilidad de elaborar sus propios vinos.
El Valle de Uco terminó de marcar el camino.
También el nombre guarda una parte de esa historia. Labory es el apodo que acompaña a Fabiana desde su infancia. Cuando llegó el momento de darle identidad al proyecto, aquel nombre ligado a sus afectos y a sus raíces terminó naturalmente en una etiqueta.
Así nació Labory Wines.
MENDOZA, EL PRIMER TERROIR
El primer terroir de Labory se encuentra en Vista Flores, Tunuyán, Valle de Uco, con el Cordón del Plata como parte inseparable del paisaje.
Allí el proyecto trabaja con Cabernet Franc de más de 25 años, con rendimientos limitados, cosecha manual, selección de racimos y una segunda selección grano por grano.
A ese trabajo se suma la elección de uvas provenientes de diferentes zonas del Valle de Uco, entre ellas Altamira, Los Chacayes y Gualtallary, buscando que cada vino conserve la identidad y las características de su lugar de origen.
De esos paisajes nace una colección de partidas limitadas integrada por Malbec, Cabernet Franc, Merlot, Blend de Tintas —Malbec, Cabernet Franc y Petit Verdot—, Blend de Barricas, Blend de Blancas de Tupungato y Brut Nature 100% Pinot Noir elaborado mediante método tradicional.
Detrás de cada botella hay una misma filosofía: respetar el origen, cuidar los procesos y dejar que el terroir encuentre su propia expresión.
Y también valores que acompañan a Labory desde sus comienzos: autenticidad, hospitalidad, sustentabilidad, innovación, bienestar, exclusividad y conexión con la comunidad.
Mendoza fue el lugar donde aquel sueño tomó forma.
Pero la historia tenía todavía otro territorio por descubrir.
ZÁRATE, EL SEGUNDO TERROIR
Volver a Zárate fue, de alguna manera, volver al origen.
La ciudad donde comenzó la historia personal de Fabiana se convirtió en el lugar elegido para plantar el segundo terroir de Labory.
Hoy, entre el paisaje zarateño, crecen vides de Malbec, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Torrontés y Marselan.
Son plantas jóvenes que permiten observar y estudiar cómo se expresan distintas variedades bajo las características propias del suelo y del clima de esta región de la provincia de Buenos Aires.
Con este viñedo, Labory y Zárate ya forman parte del mapa vitivinícola bonaerense y de Vinos Buenos Aires, en el marco de la Ley Provincial N.º 15.404, que creó el Régimen de Promoción e Incentivo para la industria vitivinícola de la Provincia de Buenos Aires y la marca “Vino Buenos Aires”, destinada a promover y distinguir la producción vitivinícola bonaerense.
Y el proyecto dio un paso más.
UNA BODEGA BOUTIQUE DONDE COMIENZA EL FUTURO VINO DE ZÁRATE
Junto al viñedo, Labory cuenta hoy con su bodega boutique en Zárate y con las instalaciones destinadas al desarrollo enológico del proyecto.
Mientras los vinos actuales continúan elaborándose en Mendoza, el viñedo zarateño atraviesa sus primeros años de desarrollo.
La próxima etapa llegará con sus propias uvas.
Cuando las vides alcancen la madurez productiva, la bodega permitirá realizar pequeñas vinificaciones y partidas limitadas con uvas del propio viñedo, dando lugar a vinos nacidos y elaborados en Zárate.
Será entonces cuando los dos terroirs de Labory puedan expresarse también desde la botella: Mendoza con la trayectoria del Valle de Uco y Zárate comenzando a descubrir su propia identidad vitivinícola.
UNA EXPERIENCIA DE BODEGA MENDOCINA, PERO EN ZÁRATE
El viñedo es joven, pero alrededor de él la experiencia de Labory ya está sucediendo.
La propuesta de enoturismo nació con una idea muy concreta: acercar a Zárate aquellas experiencias que muchas personas viajan hasta Mendoza para vivir en una bodega.
Caminar entre las vides. Conocer las variedades.
Escuchar la historia detrás de un vino. Sentarse alrededor de una mesa y descubrir cómo cambia una copa cuando encuentra el plato con el que fue pensada.
Las visitas pueden combinar recorridos por el viñedo, almuerzos maridados con vinos Labory, catas, degustaciones privadas, picnics entre las vides y encuentros en las pérgolas o alrededor de los fogones.
Una vez al mes, Sunset Labory propone disfrutar el atardecer entre viñedos acompañado por vinos, gastronomía y música.
El espacio recibe también cumpleaños, casamientos y celebraciones privadas, encuentros corporativos y empresariales, desarrollando propuestas gastronómicas y enológicas especialmente pensadas para cada ocasión.
No se trata solamente de degustar vinos.
Se trata de acercarse a su cultura, conocer el viñedo, entender el trabajo que existe detrás de una botella y disfrutar de la hospitalidad que forma parte de la esencia de una bodega.
Y hoy todo eso puede vivirse sin salir de Zárate.
UNA NUEVA ETAPA QUE SUMÓ PERSONAS
Con el desarrollo del enoturismo en Zárate se incorporó al proyecto Dra. Lunara Machado Almeida, Responsable y Gerente Comercial de Labory, quien tiene a su cargo el desarrollo comercial de esta nueva etapa.
Fabiana continúa al frente del área vitivinícola y enológica, mientras que Lunara conduce el área comercial vinculada al proyecto de enoturismo.
A ellas se suma un equipo que integra hospitalidad, gastronomía, servicio y experiencias enológicas, haciendo posible cada una de las propuestas que hoy se desarrollan en el lugar.
Porque detrás de una experiencia de bodega hay vino, pero también hay personas.
UNA PUERTA PARA DESCUBRIR ZÁRATE
El proyecto tiene finalmente un propósito que va más allá de sus propios viñedos.
El crecimiento de la vitivinicultura bonaerense está incorporando nuevos lugares al mapa del vino argentino y, con ellos, aparecen también nuevas posibilidades para el turismo.
Para Labory, formar parte de ese movimiento significa también una oportunidad para mostrar Zárate desde otra mirada.
Que alguien pueda llegar desde CABA, Zona Norte, otro punto de la provincia o incluso desde el exterior atraído por una experiencia de vino y descubra, al mismo tiempo, nuestra ciudad.
Que una cata, un almuerzo entre viñedos, un picnic o un sunset se conviertan en una razón para venir a Zárate y, quizás, también en una razón para regresar.
Porque el vino tiene algo particular: habla del lugar donde nace. Labory comenzó a escribir su historia entre las montañas del Valle de Uco y hoy continúa haciéndolo entre las vides que crecen en Zárate.

Dos terroirs, dos paisajes y una misma identidad que se expande entre la montaña y la llanura.
Mendoza fue el origen donde el vino encontró su voz.
Zárate es la tierra donde esa voz comienza a resonar con un nuevo acento.
Y entre ambos, Labory no solo elabora vinos: construye un puente vivo entre dos terroirs que se encuentran en cada copa.
Contacto: 54 911 7671 0093