La realidad juguetera en Zárate por el festejo insignia de los más pequeños, tuvo expresiones muy adversas en el saldo de sus transacciones y emitió señales muy negativas para la incertidumbre de subsistencia que acorrala a los comercios del ramo, según escuchó ayer LA VOZ (siempre a campo) en asentados establecimientos de la ciudad.
En el negocio de Almirante Brown al 200, sus propietarios remataron -de movida- una calificación de “mala a muy floja” en la participación de clientes, que agregaron no cumplió ni por asomo con las expectativas proyectadas.
Con suma calidad, variedad y precios muy competitivos, la pareja de dueños que lleva casi 50 años de rubro entre Campana y esta ciudad, fue categórica en la respuesta periodística que elaboró por la “falta de circulante al interior de los mostradores y en la calle” con un “panorama que es muy desalentador”.
“No encontramos solución a la vista”, potenciaron para hacer saber que quedaron solos y tuvieron que dar de baja a una colaboradora que los asistía.
Como contrasentido de la contabilidad registrada, argumentaron que lo poco que se vendió tuvo más relación con el mal tiempo o el retiro de criaturas y adolescentes de celulares, tabletas o tecnología, en la selección de juegos de mesa con aproximación a actividades lúdicas.
SIN PARANGÓN
En Belgrano al 700, otra casa comercial que lleva 36 años de existencia frente a plaza Mitre, la declaración fue tajante o taxativa, “no hubo expectativas, porque no hubo parangón con años anteriores”.
La venta que cayó muchísimo, no se asemeja a la hiperinflación de la década del 80 o la salida de “Corralito y Corralón” del nuevo siglo. No es el abismo total, pero los factores se multiplican con la falta de actividad en la vía pública, la importación salvaje, el comercio evasor, clandestino, fantasma y un detalle mayúsculo: no hay niños en los vecindarios como en pasajes de vidas familiares anteriores.
La manifiesta retracción no asombra, aunque se espera un cambio de sentido que pueda recomponer el ciclo de vida comerciales.
Explicaciones del mismo calibre fueron confiadas en off a este diario, de otros componentes que eligieron no hacer declaraciones particulares.










