Como esos vehículos 4 x 4, con versatilidad para los terrenos de difícil acceso a la política, con capacidad de enviar mensajes potentes a los motores de discusión, y con un desempeño eficiente en cualquier área, Agustina Propato -la diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires, de Zárate- ha sido propuesta como candidata a gobernadora.
Su perfomance en la Cámara de Diputados dista mucho de aquella con la que el imaginario popular pinta a los legisladores: ha presentado innumerables proyectos y resulta el motor de una política de defensa de los activos estratégicos, que considera en peligro por la política de privatizaciones que lleva adelante el presidente Milei. Las discusiones que lidera a nivel nacional tienen su origen en el descontento que -en lo local- han expresado sindicatos y organizaciones preocupadas por la entrega del proyecto nuclear argentino y las dificultades que representa la tasación de un activo, que considera imposible de merituar en términos de valor, por la importancia central que tiene para el desarrollo nacional.
Propato ha demostrado conocer, además, la problemática de la hidrovía, cuestionando la licitación y los términos en los que el contrato y la licitación han sido concebidos.
Desde estas páginas se la retrató como Muñeca Brava, cuando en oportunidad de un encuentro con la diplomacia inglesa lució una remera de Malvinas.
La visión sobre los asuntos y activos estratégicos, la defensa y la preocupación por la situación económica, sobre todo en el cordón industrial de la segunda sección y de toda la provincia, a la que representa, han llevado a que la solidez de sus intervenciones en los medios y en la Cámara de Diputados recuerden a a aquellas, de hace más de 25 años, de Cristina Fernández de Kirchner o de Elisa Carrió.
Hace unos días, desde uno de los espacios del justicialismo bonaerense fue indicada como candidata a la gobernación.










