Un ecosistema académico de Campana, con su Unión Industrial y aliado al Corredor del Norte Productivo (otras siete cámaras industriales entre Tigre y Zárate) presentó ayer en la Escuela Técnica Roberto Rocca, una abundante propuesta de cursos de capacitación y competencia en el trabajo, dirigidos a retener, reforzar y recompensar el talento local de escala pequeña, mediana e industrial.
La generación de espacios para el desarrollo de talentos que pongan foco en el fomento de habilidades expandidas entre el empresariado y el instituto politécnico de Tenaris, fue avalado ayer por representantes de la UIC, su composición societaria, el colegio secundario y el apoyo explícito que en primera persona manifestó el Presidente de la Unión Industrial Bonaerense, Alejandro Gentile.
Gentile puntualizó la significancia del talento en la capacitación como un “punto de encuentro” entre el conocimiento y el debate, en tanto que destacó el faro lumínico en conocimiento que emite la Escuela Rocca Por su parte, el Gerente del Área Tecnológica escolar Luis Cornaglia, explicó a los medios presentes (entre ellos LA VOZ) que el objetivo del proyecto es fortalecer la competencia en oficios con una serie de formaciones y ampliarlo a un programa de capacitaciones en ramas definidas de las empresas.
Entre algunos espacios ya abiertos y otros por determinar para el año entrante figuran, Soldadura, Tornero y fresador mecánico, Tornero y fresador CNC y Montador electricista También Diseño Asistido por Computadora, Automación Neumática y PLC básico, Automación Hidráulica básica, Analista de redes informáticas CCNA1, Analista de redes informáticas CCNA2.
Además PLC Siemens HMI S71200 + HMI, Robot ABB 1, Motores y variadores de frecuencia y Mantenimiento automotor.
IDENTIFICACIÓN Y COMPROMISO
El Presidente del agrupamiento industrial campanense Néstor Mannucci remarcó ayer que el entramado pequeño y mediano “es capacitador por excelencia” y siente la necesidad de retener a esos talentos, por fuera de la pauta salarial.
“Capacitarlos y motivarlos es fundamental, no solo para quien hace el curso, sino también para el empresario, que debe involucrarse y aportarle a su dirigido un plus de enseñanza, que lo identifique y comprometa”, aseveró Mannucci.
El lanzamiento es punto de inflexión que debe crecer a medida que se incorporen todas las aristas del proyecto, en la búsqueda de su objetivo final.
“Perder a una persona, es lo que más nos duele. Perderla y volver a recuperar su criterio, expertise y formación, tarda casi un año y medio y mientas tanto esas son perdidas económicas “, advirtió el ingeniero Mannucci.













