La Terminal Zárate fue escenario de una operación vinculada directamente con el desarrollo de Vaca Muerta: allí fue descargado el primer set de fractura 100% eléctrico que se incorporó a la Argentina.
El equipamiento fue desarrollado por Halliburton y llegó para YPF como parte de un programa que contempla la incorporación de cuatro sets de estas características al país. La operación se realizó en la terminal perteneciente al Grupo Murchison.
La nueva tecnología será utilizada en las operaciones no convencionales de Vaca Muerta y apunta a acelerar las etapas de fractura y mejorar su eficiencia. A diferencia de los equipos tradicionales, la incorporación de sistemas eléctricos representa un cambio tecnológico en uno de los procesos centrales para la explotación de hidrocarburos no convencionales.
La llegada vuelve a ubicar a Zárate como uno de los puntos logísticos utilizados para el ingreso de grandes equipos destinados a proyectos energéticos estratégicos del país. En este caso, la ciudad fue la puerta de entrada del primero de cuatro sets que se incorporarán para las operaciones de YPF.
¿Qué es el fracking?
Es un método de extracción de hidrocarburos que, además de las perforaciones, requiere provocar fracturas en las formaciones rocosas para la obtención de los recursos. En los terrenos en los que la técnica se aplica, el petróleo y el gas natural están acumulados en poros que no están interconectados entre sí, por lo que las petroleras producen fisuras hidráulicas en las capas subterráneas para facilitar su salida hacia el exterior.
¿Cómo lo hacen? Inyectan miles de metros cúbicos de agua, arena y un cóctel de productos químicos a las profundidades de la tierra en forma vertical y horizontal. Ese golpe de presión genera canales que posibilitan que los recursos se hagan espacio entre las rocas y migren hacia la superficie.
La práctica despierta posiciones antagónicas: de un lado de la mesa está el sector industrial y gubernamental que personifica en el fracking al “Mesías” que hará frente a la crisis energética nacional; del otro, ambientalistas y asociaciones sociales que lo identifican como una práctica perjudicial para el medio ambiente y la población.
“El fracking intensifica la dependencia a los combustibles fósiles, acentúa el cambio climático y ralentiza la inversión en energías renovables, que son la solución verdadera”, sostiene Mauro Fernández, coordinador de la campaña de energía de Greenpeace.
Con una posición que se ubica en el campo contrario, desde YPF resaltan que la técnica es la única viable para obtener los hidrocarburos del yacimiento neuquino, que traerá la supuesta independencia energética al país. “¿A qué costo?”, preguntaron y recogieron el guante los ambientalistas. “El fracking tiene varios ejes de impacto local: los más graves son la contaminación del agua y su uso intensivo”, dice Fernández.
De acuerdo con el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), se necesitan entre cinco mil y 30 mil metros cúbicos de agua por pozo durante el período de su explotación. En Vaca Muerta ya hay 100 perforaciones y el objetivo es llegar a 1.562 en 33 años. “En Neuquén, en cinco años de explotación, se calcula que la sustracción de agua del río Colorado será del 0,8%; en el río Limay, del 0,1%, y en el río Neuquén, del 0,7%”, especificaron fuentes de la IAPG. Los cálculos se hicieron sobre el caudal mínimo de los ríos y sobre un promedio de 20 mil metros cúbicos por pozo.
“En EE.UU. (país que más explota la técnica) hubo filtraciones en los acuíferos que son atravesados por las perforaciones. YPF destaca que lo que diferencia a Argentina de EE.UU es la profundidad del yacimiento. En Vaca Muerta están a 2.900 metros.
Pero es independiente el lugar donde se sitúe, la filtración puede darse en cualquier sección de la tubería”, advierte Fernández. En respuesta, desde la IAPG afirman que “las raras excepciones en las que el agua subterránea se vio afectada fueron debido a instalaciones defectuosas en el encamisado protector (procedimiento en el que se sella el caño con acero y cemento), no a las fisuras provocadas por la estimulación hidráulica”.
A favor y en contra, cada bando tienen argumentos para decir: que los componentes utilizados en el fracking son tóxicos o que afectan en un grado aún menor que los químicos de cualquier cocina; que genera sismos o que produce ondas que no son perceptibles para el humano, o que es una técnica sin ningún beneficio o la oportunidad para que el país crezca económicamente.
¿Qué es Vaca Muerta?
La Formación Vaca Muerta es una formación geológica del Jurásico Superior al Cretácico Inferior, ubicada en la Cuenca Neuquina en el norte de la Patagonia, Argentina. Es ampliamente conocida como la roca hospedante de importantes depósitos de petróleo de esquisto y gas de esquisto. Vaca Muerta produce más de la mitad del petróleo y gas natural del país, merced a la fracturación hidráulica o fracking.
El descubrimiento de petróleo data de comienzos del Siglo XX , y en las décadas de 1960 y 1970 se estudio en profundidad la cuenca, aunque en aquellos años en la formación Vaca Muerta no existía la tecnología adecuada y viable económicamente para la explotación del recurso. Fue a partir del 2010 cuando se hizo posible con las modernas técnicas de fracking implementadas por YPF.
Las reservas probadas totales son de alrededor de 927 millones de barriles de petróleo, y a 2014 la producción de YPF por sí sola era de casi 45 000 barriles de petróleo por día. En febrero de 2012, Repsol YPF S.A. elevó su estimación de reservas de petróleo a 22 500 millones de barriles. La Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) estimó los hidrocarburos totales recuperables de esta formación en 16 200 millones de barriles de petróleo y 308 billones de pies cúbicos (8,7 billones de m³) de gas natural, más que incluso la Formación Los Molles del Jurásico Medio, rica en hidrocarburos, de la Cuenca Neuquina.
A 2017, había casi 500 pozos de fractura hidráulica, uno de los sitios más fracturados fuera de América del Norte, y a octubre de 2024 había más de 1500 pozos.
En julio de 2013, las protestas fueron fuertemente reprimidas por la policía. El enorme consumo de agua de la fractura hidráulica, así como las minas de arena, interfieren con la agricultura. En 2018, los mapuches demandaron a Exxon, la empresa francesa TotalEnergies y Pan American Energy por «residuos peligrosos» debido a un «tratamiento deficiente» cerca de la localidad de Añelo, ya que lodos oleosos residuales de la fractura hidráulica fueron vertidos en basureros ilegales.
La formación también es conocida por sus fósiles, como los de reptiles marinos, peces e invertebrados, y alberga una de las ictiofaunas marinas del Jurásico Tardío más diversas de Gondwana.









