Directivos del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate, junto a operarios agremiados de la planta BUNGE, se ubicaron desde la mañana del martes en el acceso principal a portería de la productora campanense de fertilizantes cercana a la RN9, lugar en el que exigieron la continuidad laboral de sus planteles y el inmediato restablecimiento industrial de la unidad, observó LA VOZ siempre a campo.
Las muestras acompañadas por pancartas expresivas de “Importación = Hambre” e “Importación = Despidos”, fueron la respuesta organizada a la decisión del conglomerado internacional de cesar funciones, prestaciones y suministros desde las 17 h del lunes y discontinuar tareas de “conveniados y jerarquizados”, que superan más de 140 puestos de empleo directo (más trabajos de concesionados o tercerizados más de dos centenas) en el polo petroquímico zonal.
La situación de trance y quiebre a la paz social del aglomerado fabril de ambos distritos, no había sido acompañada hasta el cierre de la presente edición por notificaciones patronales que certificaran el fin del vínculo entre las partes, hecho denunciado con expediente administrativo abierto por la entidad gremial de villa Angus en Trabajo de Campana.
Su Secretario General Oscar Casco manifestó en el acceso a las instalaciones a LA VOZ que, en simultáneo directiva y planteles recibieron comunicaciones (telefónica y presencial) que desde media tarde -lunes- “cesaban por completo las actividades y cerraban la planta, despidiendo desde el primer operador conveniado hasta el primero de los gerentes”.
La entrada del personal fue prohibida por agentes de seguridad privada y se estableció presencia policial en el perímetro.
Casco enfatizó que “solo hay despidos de palabra sin ninguna oficialización” y en ese sentido anticipó una medida de acción directa, este miércoles desde las 9 h, partiendo desde el polígono industrial, tomando autopista 9, derivando por la Avenida Varela y marchando hasta la Delegación de Trabajo provincial de Sívori 930.
“No sabemos los motivos concretos. Aducen (patronal) que es imposible competir contra China con estas reglas de juego, ya que hay importación abierta y sin aranceles que controlen o regulen el mercado”, postuló el sindicalista.
“Este es un balde de agua fría para la actividad, los trabajadores y la ciudadanía (sin compromiso de las Intendencias), porque con este escenario industrial, sólo seremos un país de paso y de almacenamiento logístico”, alertó Casco con un contundente “están destruyendo la industria nacional”.
VULNERABILIDAD SOCIOECONÓMICA
“El cierre de la planta de BUNGE en Campana y la consecuente incertidumbre laboral para 127 trabajadores representan un fuerte impacto socioeconómico que trasciende lo estadístico y afecta de manera directa a la economía local y a la comunidad de la región”, advirtió anoche a LA VOZ, el Secretario General de la CGT Zárate, Campana y Escobar, Carlos Gutiérrez.
“Esta situación pone de relieve la vulnerabilidad del empleo frente a las fluctuaciones del sector agroindustrial y la necesidad urgente de una red de contención institucional”, aseveró Gutiérrez.
Numerosos colectivos sociales, sindicales, políticos y ministeriales (Trabajo PBA) prestaron apoyo a la exigencia química.











