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  • El caso Bordenave se desdobló y hay tres policías procesados

    3/4/2010

    A dos meses de cumplirse dos años de la muerte de Juan Manuel Bordenave, el joven que apareció ahorcado en una celda no habilitada de la Comisaría Primera, la causa judicial tomó un giro inesperado en comparación con la lentitud que venía trayendo en los últimos meses.

    En principio, se desdobló, es decir que ahora la llevan adelante la UFI N° 1 de Campana a cargo del fiscal Montani y también la UFI N° 1 de Zárate, cuyo titular sigue siendo Martín Zocca.

    “La causa se desdobló y se agilizó. Los dos fiscales están realizando una tarea muy ardua; en especial el Doctor Montani. A raíz de esto, se nos informó que hay tres policías procesados”, expresó Inés Casse, madre de Juan Manuel.

    Estas tres personas, son tres agentes que en el momento de la muerte de Juan Manuel, estaban cumpliendo funciones dentro de la Comisaría Primera, quienes también ya habían sido relevados de sus cargos hasta tanto continúen las investigaciones.

    “El fiscal Zocca elevó el expediente a Campana con más de mil hojas. Toda su investigación detallada y hoy nos encontramos que hay cerca de cuatro mil o cinco mil hojas. Se está trabajando muy bien, pruebas y material hay, incluso las autopsias, y esperemos que antes de que se cumplan los dos años de la muerta de Juan Manuel podamos tener más novedades”, agregó la madre de Bordenave, quien aseguró que hay testigos que se presentaron a declarar y que la investigación está avanzando rápidamente. “La causa sigue abierta”, concluyó.

    El giro del caso

    Desde un principio, la familia Bordenave tiene la corazonada y la seguridad de que Juan Manuel no se suicidó como en un principio informaron desde la Comisaría Primera.

    Habían perdido un poco el ánimo cuando el fiscal Zocca les entregó un reporte de las investigaciones y de los documentos periciales obtenidos a trece meses de la muerte de Juan Manuel.

    Este documento detallaba todas las pruebas realizadas al cuerpo y arrojó varios datos importantes. Según el informe criminalístico, dentro del calabozo no se advirtieron evidencias que indiquen la intervención de terceros en la escena del hallazgo del cadáver; que en base a la autopsia y a las pericias de la Doctora Adriana Diamantti, del Laboratorio de Anatomía Patológica del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, se excluía la posibilidad de que el cuerpo haya sido colgado luego del fallecimiento; que se descartaba el izamiento por maño extraña en cuanto a la suspensión de la víctima en estado de ebriedad o drogada, que Juan Manuel no tenía alcohol en la sangre y que el informe toxicológico descartaba la presencia de sustancias tóxicas en las muestras extraídas.

    Por lo tanto, el informe pericial, a cargo del Segundo Comandante Miranda, miembro del Grupo de Policía Científica del Escuadrón Zárate- Brazo Largo de Gendarmería Nacional, concluía lo mismo, “no se advirtieron indicios de valor pericial y fehacientes que permitan establecer la participación de terceras personas en calidad de autores”.

    Por último, este documento del fiscal Zocca subrayaba, “se puede concluir que el fallecimiento de Bordenave fue causado por paro cardiorrespiratorio traumático a raíz de asfixia por ahorcadura, evento éste en el que se descartó la muerte por otras causas y el posible izamiento del cadáver a posteriori del deceso, asimismo no se constató signos de violencia o lucha previa de la víctima con un tercero que pueda llevar a colegir que hubo izamiento por mano extraña y se excluyó que la posibilidad de que la víctima pueda estar en un estado de inconciencia por ebriedad o drogada. Entonces, no advirtiéndose de los elementos reunidos la existencia de una conducta subsumible en un tipo penal y, toda vez que se han llevado a cabo aquella diligencias posibles a fin de despejar cualquier duda, y atento a que no restan diligencias investigativas que pudieran modificar tal situación, entiendo pertinente adoptar un temperamento expectante, hasta tanto aparezcan nuevos elementos que indiquen la pertinencia de su reanudación”.

    Hasta este momento, la carátula era suicidio, teniendo en cuenta las pericias. Sin embargo aparecieron nuevas pruebas que evidencian este nuevo impulso que tuvo la investigación.

    La causa ya no está caratulada como “suicidio” sino como “muerte dudosa” y por eso se están haciendo las averiguaciones causales pertinentes sobre el hecho. Aparecieron testigos dispuestos a declarar, hay policías procesados y todo parece reencausarse detrás de aquella corazonada inicial que tenía la familia Bordenave.