“Es el hombre común, héroe sin gloria que enaltece el honor de los cuarteles”, dice una de los versos del Himno al Bombero de Zárate escrito por Carlos Castro y musicalizado por Rubén Pérez. Un verso que refleja la historia de Pascual Muzzupappa, vecino zarateño al que la Asociación de Bomberos Voluntarios del distrito decidió rendir homenaje proponiendo que se lo declare Ciudadano Ilustre y cuyo nombre colocarán en uno de los móviles del Cuartel.
Con 96 años de edad y 75 de servicio, Pascual se ha transformado en un testimonio viviente de altruismo y compromiso con la sociedad. Ingresó a los 21 años de edad como bombero voluntario al Cuartel que en 1935 contaba con sólo 30 hombres y una sola bomba que debía ser remolcada por otro vehículo. En un tiempo en lo que todo se hacía a pura voluntad y servicio.
“Si bien es cierto que trabajé por muchos años como bombero, lo hice con placer”, le manifestó Muzzupappa a LA VOZ, “me gustó mucho poder contribuir al bien común, a Zárate, tenía capacidad y mi trabajo me permitía sostenerme a diario así que le dediqué un poco de mi tiempo a la comunidad”.
Así fue que después de pasar a diario por el Cuartel de Zárate y de escuchar las historias que le contaba uno de sus compañeros en el frigorífico donde trabajaba, decidió enlistarse al cuerpo activo al que le brindó todo hasta pasar a formar parte de la reserva. “Estuve hasta que me dieron las fuerzas”, dijo añadiendo que aún así forma parte del Cuerpo de Reserva con orgullo junto a otros veintitrés zarateños.
Una de las anécdotas más coloridas que aún guarda en su memoria es la de un incendio que se registró el mismo día de su casamiento con Carla, la madre de sus hijos Luis y Mónica. Su espíritu abnegado lo impulsaba a prestar sus servicios pero sus compañeros bomberiles impidieron que se retirara de su fiesta. “Siempre quise colaborar con la gente, con mi comunidad, eso me impulsó a ingresar como voluntario”, dijo y en su mirada se puede aún ver que si su cuerpo le respondiera como hace setenta años, lo seguiría haciendo.
Haciendo paralelismos entre lo que fue su paso por el Cuartel y el trabajo de los bomberos en la actualidad, Pascual hizo referencia a la precariedad que había y la forma en la que igual se trabajaba, así como también destacó los avances tecnológicos que permiten mayor eficacia en los rescates.
“Antes todo era precario, teníamos una sola bomba que había que remolcarla con otro móvil, hasta que pudimos conseguir la primer autobomba, que aún se conserva, el uniforme no era lo que es hoy, cada uno teníamos que usar prendas viejitas, que no usábamos, hasta que después nos consiguieron uniformes que igualmente no se compara ncon los de hoy que tienen mayor protección contra el fuego”, contó.
“Las unidades ahora están bien equipadas, el personal también, antes nos defendíamos con lo poco que teníamos y con una autobomba atendíamos Zárate, Campana, Capilla del Señor, Lima, Las Palmas y Baradero”. Cabe recordar que el cuartel de esta ciudad es el onceavo en ser conformado en el país y en 1935 no existían otros en las ciudades vecinas, algo que significaba un gran esfuerzo y labor para los treinta miembros del cuerpo de aquel entonces. Muzzupappa recuerda los esfuerzos que se hicieron para adherir socios para mantener el Cuartel, después de que quedara prácticamente desbastado por un incendio ocurrido en agosto de 1934 en una petrolera de Campana.
Todos los siniestros en los que participó activamente fueron para él riesgosos. Uno nunca sabía con lo que se podía encontrar. Recuerda haber actuado en un gran incendio en Capilla del Señor, un galpón de almacenamiento de carbón, en el Hotel Plaza de Zárate que se hallaba ubicado en Belgrano y Justa Lima, en una fábrica de Baradero y en una serie de incendios prácticamente consecutivos ocurridos en lo que es hoy la zona del parque industrial, donde se les complicaba la llegada. “No había asfalto, casi siempre se producían de noche y era peor cuando llovía”, recordó.
Ahora, con casi un siglo de vida, al igual que la institución a la que sigue perteneciendo, Pascual se dedica a disfrutar junto a su familia de su hogar.
CIUDADANO ILUSTRE
“Es un orgullo, un gusto enorme que se hayan acordado de mí”, expresó Muzzupappa al enterarse que hoy en la tarde el Concejo Deliberante de Zárate sancionará la Ordenanza N° 3.877 que lo declarará como Ciudadano Ilustre.
La normativa vigente permite mencionar honorariamente de esta manera a los vecinos que se han destacado a lo largo de su vida en diferentes actividades sociales, deportivas, culturales, sindicales o políticas a fin de destacar su trayectoria y todas aquellas virtudes que lo han hecho proyectarse y ser acreedor de tan relevante mención. Es en ese marco que hoy a las 13.30 horas, en una sesión pública especial, los ediles darán tratamiento parlamentario al proyecto de ordenanza de declaratoria y a las 14 horas realizarán la ceremonia de otorgamiento.










