Una donación realizada por un comerciante de Zárate puso de manifiesto una fricción dentro del núcleo del Gobierno municipal. Por un lado, el director general de Tránsito y Transporte, Jorge Blanco, un funcionario de tercera línea dentro de la estructura jerárquica, y por el otro, el secretario jefe de Gabinete, Pablo Giménez, segundo después del intendente. El problema de fondo, la realidad o no de los problemas económicos del Municipio y la redistribución de partidas.
Al igual que el año pasado, a principios de 2010 y mediante nota, Blanco notificó al intendente Osvaldo Cáffaro sobre la falta de suministros en su área, entre ellos lámparas para reponer en semáforos. Ante los últimos reclamos de vecinos por la salida de servicio de semáforos en cruces peligrosos de Lavalle y Justa Lima, el funcionario ratificó la comunicación elevada y las respuestas obtenidas al respecto, problemas presupuestarios.
Dadas sus declaraciones, solidariamente un comerciante donó un total de 120 lámparas especiales para que sean repuestas. Una entrega que en costo monetario no alcanza los mil pesos.
Al hacerse pública la situación, Giménez salió a desmentir ante la prensa lo dicho por el director general de Tránsito y negó que la Municipalidad tuviese problemas económicos que no le permitieran hacerse cargo de una compra por ese monto. Si bien agradeció la concesión de los materiales, dijo que se abonaría por los mismos y solicitó al área que tiene a cargo Blanco, mayor planificación.
“Lejos de querer confrontar con el director”, se resguardó Giménez, “queremos aclarar que no tenemos un problema económico, agradecemos al proveedor que hizo la entrega pero de ninguna manera vamos a aceptar una donación, no nos hace falta porque no tenemos un problema económico, por eso queremos que facture, se lo vamos a retribuir y vamos a tratar de que esto no vuelva a ocurrir”.
Giménez reconoció que las autoridades municipales estaban al tanto del faltante del suministro en Tránsito y que existió una demora en la entrega, del mismo modo que reconoció la labor de Blanco al frente de la cartera de Tránsito. No obstante, expresó que “una cosa es avisar sobre un faltante y otra es planificar una compra”.
En este sentido, el jefe de Gabinete advirtió sobre fallas en la programación del área y sostuvo que se debe una reunión con Blanco.
“Hace falta una planificación del gasto”, dijo Giménez, “no es solamente cambiar lamparitas ni hablar de uno o dos semáforos, es apoyarse en el estudio de la Universidad de Rosario, ver dónde poner ondas verdes, cuántos semáforos hacen falta, cómo vamos a trabajar articuladamente con avenidas como Lavalle, Mitre y Gallesio en un nuevo corredor, esas son las cosas que hay que tener en cuenta; más allá de una nota advirtiéndonos de un faltante de lámparas tenemos que ir hacia una planificación como la necesita una ciudad como esta”.
Por último, Giménez adelantó que elaboran una licitación para la compra de nuevos semáforos y agregó que “por su puesto que no pueden faltar suministros en ningún área, pero en este caso no quiero poner más lámparas, de eso se trata la discusión, y para poder hacerlo hay que ver dónde se ponen semáforos y dónde no; tenemos mucho para agradecer a Jorge, sabemos que se ocupa todo el tiempo pero queremos verlo ocupándose de la nueva planificación”.












Ademas de los semaforos deberian controlar las pesimas costumbres de los automovilistas zarateños como la de parar en doble fila con baliza puesta en Justa Lima y en 19 de Marzo, entorpeciendo el transito