La presencia de varios menores en los techos del Hogar Evita, ubicado en calle Ituzaingó al 700, desconcertó ayer a vecinos, comerciantes y transeúntes de la zona que dieron aviso a personal policial y de la DPU (Dirección de Prevención Urbana) de la Municipalidad.
Patrullas de ambos organismos acudieron inmediatamente al lugar y lograron persuadirlos para que descendieran del edificio sin lastimarse.
El hecho se produjo alrededor de las 13.30 horas y convulsionó al centro de la ciudad. Al menos tres de los menores que se encuentran en custodia de la institución a cargo de Fabiana Carboni, correteaban por los techos e incluso se desplazaban por la cornisa exponiéndose a un riesgo del que, por su corta edad, no se percataban.
Los vecinos dicen que no es la primera vez que sucede este tipo de episodios en el lugar que evidencia negligencia y falta de control por parte de sus responsables. Llama la atención la facilidad con la que estos menores pueden exponerse a riesgos innecesarios en una entidad responsable de brindarles la atención, seguridad y contención de una familia que no poseen o que no puede hacerse cargo de ellos por distintos motivos.
En la noche del domingo pasado, personal de Bomberos Voluntarios rescató a una nena de 8 años en las mismas circunstancias. La misma, según informaron desde el Cuartel manifestaba sus intenciones de escaparse y presentaba una crisis de nervios por la que debió ser hospitalizada.
Al igual que en esa oportunidad, ayer los efectivos policiales trataron de persuadir durante varios minutos a los chicos para que desistieran de su accionar y lo lograron. Después de mantener en vilo a las autoridades y la comunidad por un tiempo que pareció eterno, bajaron de la terraza sin inconvenientes.
Por su parte, agentes de la DPU procedieron a cortar el tránsito en Juasta Lima e Ituzaingo para facilitar el ardid policial para persuadir a los menores.











