Durante el mes de agosto, se atendieron más de 500 pacientes en los consultorios de cardiología de Clínica del Carmen, “la mayoría de las consultas apuntan a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, tratando de corregir los factores de riesgos”, dijo la Dra. Janelle Gralatto, una de las cardiólogas recientemente incorporadas al plantel de profesionales de la Clínica. Junto con los Doctores Fabián Camiscia, Hugo Desbats, José Ferraris y Sara De Robert, forman un equipo de trabajo que tiene como objetivo cuidar el corazón de los vecinos de Zárate a través de la prevención primaria.
Las enfermedades cardiovasculares más comunes son la Enfermedad Coronaria, la Insuficiencia Cardíaca, la Insuficiencia Renal, la Enfermedad Cerebrovascular y la Arteriopatía Periférica. La prevención de ellas en la práctica clínica se realiza mediante la detección, el diagnóstico y el tratamiento de factores de riesgo.
FACTORES DE RIESGO
Ciertas características biológicas o hábitos de vida aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, estas características son los factores de riesgo que se presentan en varios pacientes que se acercan a los consultorios del Anexo. Entre ellos encontramos la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, las dislipidemias (que son los niveles elevados de colesterol LDL, niveles bajos de colesterol HDL y el aumento de los triglicéridos), la obesidad, el sedentarismo y los factores hereditarios, que lamentablemente no pueden corregirse.
“Cuanto más factores de riesgo presente el paciente es más probable que desarrolle una enfermedad cardiovascular,” asegura la Dra. Janelle Gralatto.
En consecuencia, la conjunción de varios de estos factores desarrolla otros más complejos, por ejemplo: el sobrepeso y el sedentarismo predisponen al desarrollo de la hipertensión.
COMO CORREGIRLOS
La Dieta: es muy importante para la disminución de factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Una buena alimentación consiste en que menos del 10% de las calorías de la dieta por día deben provenir de las grasas saturadas, y menos del 2% de las calorías de las grasas trans, en consumir más de 400 g/día de frutas y verduras; consumir menos de 6 g de sal al día; y conseguir un índice de masa corporal menor de 25 kg./m2. Otra forma sencilla de controlarse es midiéndose el perímetro de cintura y teniendo en cuenta que debe ser menor a 102 cm para los hombres y a 88 cm para las mujeres.
Actividad física: En los casos en que se presentan estos factores la mayoría de los pacientes le dice a la Dra. “¿qué me va a dar?”. Pero, primero hay que corregir estos factores de riesgos, aconseja Gralatto, “dejar de fumar y hacer ejercicios aeróbicos tres o cuatro veces por semana, como caminar, trotar, nadar o jugar al tenis. Y por supuesto, acompañar esta actividad con un buen plan nutricional”.
Disminución de peso: El descenso de peso se relaciona con muchos beneficios en el corto plazo, primariamente en términos de reducción de factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular y la diabetes. “Lo ideal es un plan dietario realizado por un equipo de nutricionistas, ya que no es lo mismo reducir 4 o 5 kilos que 30 en una persona”, comenta la Dra.
CUANDO ACUDIR AL MEDICO
La Dra. Gralatto explica que “cuando el paciente siente dolor en el pecho, mareos, palpitaciones, síncopes y disnea (sensación de falta de aire al caminar) estos son algunos ejemplos que pueden tomarse como síntomas de alarma. A veces no hay que esperar que aparezcan puede consultarse a un cardiólogo antes, mediante un control”.
Además hay que tener en cuenta que en el hombre el riesgo de padecer enfermedades cardíacas aumenta a partir de los 55 años y en las mujeres de los 65, por lo que el control se hace más necesario. Otro indicador que los pacientes deben tener en cuenta son los valores de tensión arterial, ya que se consideran normales aquellos valores inferiores a 130/85 mmHg y como hipertensión arterial cuando superan los 140/90 mmHg. Por lo tanto, cuando superan los valores normales hay que consultar con el médico.
La enfermedad cardiovascular es una de las principales causas de muerte y se ha demostrado que con la modificación de los factores de riesgos hay una reducción de la morbimortalidad, sobre todo en aquellos pacientes de alto riesgo. Por eso, la prevención primaria es el principal instrumento que tenemos hoy en día para controlar la presentación de enfermedades cardiovasculares con lo cual se lograría aumentar la supervivencia y mejorar la calidad de vida del individuo que presenta factores de riesgo. Una consulta para conocer los nuestros puede ahorrarnos muchos problemas de salud en el futuro.
El objetivo es lograr una vida más aeróbica para prevenir enfermedades cardiovasculares. Por eso es que la actividad y la dieta son los factores que hay que apuntar para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.









