Ya se solucionaron la mayoría de los problemas del primer piso y se está trabajando en el segundo.
El aspecto eléctrico, para evitar el riesgo que existía hace dos semanas por problemas de humedad y las conexiones, fue solucionado en su totalidad. Así como también se avanzó con el gas. Se colocaron los calefactores y su protección para impedir que sufran atentados por parte de los alumnos.
Los trabajos programados tras las manifestaciones de alumnos, padres y docentes, comenzaron en el primer piso. Las autoridades educativas suspendieron ese sector aunque sin interrumpir las clases.
Allí se trabajó en el aspecto eléctrico para evitar riesgos de electrificación. También se avanzó sobre el gas para luego dar lugar a las obras en el segundo piso.
Mientras tanto se continúa con la línea de trabajo y comunicación institucional entre todos los actores con poder de decisión al respecto para avanzar en la mejora general del edificio escolar.
Los padres se han acercado y demuestran, de a poco, mayor participación. En ese contexto siguen los avances para conformar la cooperadora y durante el fin de semana se desarrollará una jornada de limpieza en el establecimiento.
Uno de los proyectos institucionales, teniendo en cuenta todo lo sucedido hasta el momento es fortalecer la identidad con el establecimiento, un sentido de pertenencia para que los alumnos cuiden el espacio y los materiales a fin de evitar que avance el deterioro.









