La Justicia condenó ayer a prisión perpetua al asesino de Juan Cruz Marqués en la última jornada del proceso que se inició en agosto pasado a un año del hecho.
De esta manera, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Campana hizo recaer la pena máxima sobre el único imputado y autor del disparo, Matías Sanhuesa, a quien condenó por homicidio calificado por su condición de integrante de la fuerza policial.
Abrazos y llantos, expresiones de dolor pero, a la vez satisfacción por el fallo, se vivieron en la sede judicial tras la lectura de la sentencia.
Aunque la condena hubiese sido la misma, los jueces, sin embargo, no hicieron lugar a la calificación por la figura de alevosía, que solicitaron tanto la fiscalía como la querella. No obstante, el representante legal de la familia, Sergio Piris, manifestó su conformidad con la condena que equivale a 35 años de cárcel.
Por su parte, la madre del joven asesinado, Vesna Ravnik, sostuvo que “no hay condena que alcance”.
El imputado y ahora condenado Matías Sanhuesa no se hizo presente en la Sala para oir el veredicto y la sentencia. La misma, una vez más, estuvo colmada de familiares y amigos de Marqués y con una presencia reforzada de personal de seguridad. Las partes intervinientes solicitaron que se leyera sólo la parte resolutiva del fallo.
EL VEREDICTO
El Tribunal, presidido por Angeles Andreini, e integrado por los jueces Guillermo Guehenneuf y Liliana Dalsaso, dio a conocer por secretaría, su veredicto. El mismo resultó ser condenatorio por considerar a Sanhuesa autor penalmente responsable del delito del homicidio de Juan Cruz Marqués, ocurrido el 19 de julio de 2009. Y, por esta razón, lo sentenció a cumplir la pena máxima contemplada en el Código Penal.
Tras oir el fallo se escucharon gritos de satisfacción por las sentencia del Tribunal, donde se mezclaba tanto el dolor como la aprobación del resultado, tensión contenida durante todo el proceso judicial de los allegados a la víctima que, hasta el momento, se habían mantenido en silencio.
Sanhuesa, de 29 años, oriundo de Tigre, domiciliado en Talar de Pacheco y padre de una nena de 4 años, llegó a juicio el pasado 12 de agosto al cumplirse poco más de un año del asesinato de Marqués. Hecho que se registró cuando el joven se encontraba a la salida de un local de esparcimiento nocturno, donde había ido a festejar el Día del Amigo.
La semana pasada, ante el Tribunal, el ex policía se disculpó con los familiares y aseguró que nunca tuvo la intención de matarlo. Además, adelantándose a la sentencia, pidió que lo trasladaran de unidad penitenciaria por temor a las repercusiones.
“HUBO ALEVOSIA”
Ante la prensa, Piris se mostró “satisfecho” por el fallo pero, como cercano a la familia Marqués no sólo como letrado, aclaró que no se puede estar contento con la vida de un joven que no va a volver.
“Logramos la pena máxima, estamos conformes”, dijo, aunque agregó: “habíamos pedido el agravante de alevosía pero no se otorgó, no obstante, como su condición de policía era una agravante que también tenía la prisión perpetua como máxima condena, estamos satisfechos”.
Al respecto, indicó que “estamos convencidos de que hubo alevosía, igual no hubiese modificado en nada la condena, salvo a los fines de contemplar todo nuestro pedido”.
“NO HAY CONDENA QUE ALCANCE”
La madre de Juan Cruz, Vesna Ravnik al igual que lo hizo durante todas las jornadas del juicio, esperó el fallo fuera de la sala, a diferencia del padre, Mario “Finito” Marqués quien viajó de su actual lugar de residencia en el sur del país, para presenciar el momento de la sentencia en primera fila.
“Fue muy duro todo el proceso pero dieron la máxima de las penas, aunque para la muerte de un hijo no hay condena que alcance, nada es suficiente”, expresó Ravnik.
“Me quitó lo único que tenía”, agregó refiriéndose a Sanhuesa, “para mí no hay perdón y no hay condena que alcance”. En ese mismo marco, añadió: “éste ser deplorable no tiene que volver más a la sociedad y voy a seguir peleando por esto”.
La mujer, que agradeció a toda la comunidad por el acompañamiento que tuvo desde el primer día, adelantó que para canalizar su dolor de alguna manera, tiene como objetivo la creación de una ONG (Organismo No Gubernamental) que sirva de contención a quienes pasen por circunstancias similares.
“Mi lucha va a continuar ayudando a las personas que me necesiten”, indicó, “con lo poco que aprendí a los golpes voy a ayudar a quienes pasen por un caso similar, hay muchos que no tienen medios y no saben a quien recurrir en esos momentos”.
Así como estuvieron presentes representantes de Madres del Dolor y de otras organizaciones, presenció la sentencia el titular del Centro de Protección a las Víctimas (CPV) de la provincia de Buenos Aires, Alberto Palacios, a quien Ravnik solicitó una representación en la zona.














