El Ministerio de Educación de la Nación ha lanzado el año pasado el “Programa de Mejoramiento de la Educación Rural” (PROMER) que, con financiamiento del Banco Mundial, busca generar obras de infraestructura y de equipamiento en diferentes escuelas rurales del país.
La implementación del mismo en la provincia de Buenos Aires, está a cargo de la Dirección de Cultura y Educación, a cargo de Mario Oporto, quien ya otorgó recursos para el mantenimiento de los establecimientos a 78 escuelas rurales.
A raíz de esto, la Escuela Primaria N° 16 “Fragata Sarmiento” del Paraje “El Tatú” ha sido el único establecimiento del distrito que cuenta con un laboratorio de idiomas adquirido en el marco de este programa.
Ana María Oberti es directora de la escuela hace un año y medio y explicó el funcionamiento del laboratorio. “Gracias al PROMER, técnicos de La Plata han venido a instalar un laboratorio de idiomas en la sala de computación. El mismo consta de varias terminales con sus respectivos auriculares y micrófonos y una computadora central que tiene la docente. Por ejemplo, la docente trabaja sobre un audio en inglés y cada chico que no entienda alguna palabra de lo que se dice, pulsa un botón y se intercomunica con la docente directa e interactivamente para hacerle la consulta; mientras el resto de los alumnos sigue escuchando el audio. Este sistema permite agilizar el aprendizaje de lenguas extranjeras y es toda una novedad para los chicos y también para el distrito, ya que esta es la única escuela rural en la que se pudo instalar”, explicó la directora Oberti.
“Además este sistema nos permite trabajar con las computadoras y sirve de plataforma para la enseñanza ágil de otras materias”, agregó.
Talleres
Todos los alumnos de la Escuela Primaria de “El Tatú” tienen doble escolaridad y permanecen ocho horas en el establecimiento.
Por la mañana cursan las materias comunes, almuerzan y por la tarde participan de talleres que dictan las mismas docentes tras especializarse en varias disciplinas.
“Hace dos años que tenemos talleres de folklore, de artesanías, de huerta, de biblioteca, ya que no tenemos bibliotecaria y son los propios chicos quienes ofician de bibliotecarios, y de periodismo, en el que los propios chicos hicieron una radio y un diario escolar.
La verdad es que tenemos una matrícula muy heterogénea, de alrededor de ochenta alumnos, y tener estos talleres, una amplia biblioteca, una sala de computación, un laboratorio de idiomas y un laboratorio de físico y química nos permite desarrollar proyectos escolares muy interesantes gracias al entusiasmo de todo el cuerpo docente y los chicos”, concluyó la directora del establecimiento Ana María Oberti.










