La comunidad religiosa recordó ayer el Día de la Inmaculada Concepción de María. En ese marco, en horas de la tarde, se llevó a cabo una procesión alrededor de Plaza Mitre que culminó en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen con la celebración de la misa.
Desde 1854, cada 8 de diciembre se conmemora esta fecha especial para la comunidad católica en la que se recuerda la solemnidad de la concepción de María. La Iglesia celebra el dogma de fe que revela que, por la gracia de Dios, la Virgen fue preservada del pecado original desde el instante en que comenzó su vida humana.
En este contexto, este miércoles los fieles de Zárate se congregaron en el centro de la ciudad para participar de la tradicional procesión que, como había sido programado, comenzó a las 19 horas.
Una nutrida participación de feligreses, entre ellos los niños que tomaron su primera comunión este año, caminó alrededor de la plaza central entonando distintas canciones religiosas, rezando oraciones y escuchando los mensajes de la Virgen al pueblo de Cristo.
Luego se dio lugar a la misa en la Parroquia donde, además, se bendijo a embarazadas que participaron de la celebración litúrgica.
En la homilía el cura párroco llamó a rezar y contemplar con gratitud las maravillas hechas por la Virgen María, quien fuera preservada del pecado original para convertirse en la madre de Jesús, cuyo nacimiento el pueblo cristiano lo recordará el próximo 25 de diciembre, colocándola por encima de todas las demás criaturas, haciéndola la más humilde y servidora.
VIGILIA
Para esperar esta fecha tan especial, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen organizó una vigilia que comenzó el día martes.
Se montó un escenario con luces y sonido por donde pasaron diferentes artistas locales, cuerpos de baile y concluyó a la medianoche con la Misa Criolla, interpretada por el grupo de danzas local de Silvia Herrera. De esta manera se esperó la celebración por el Día de la Virgen.
Durante las jornadas, tanto del martes 7 como del miércoles 8, se recibieron donaciones de alimentos no perecederos, herramientas de trabajo, pañales, juguetes y calzado infantil para Cáritas, que serán destinadas a proyectos de promoción social.












