Hace doce meses que el joven empresario de 35 años, Federico Peraud, fue asesinado en el kilómetro 85 de la Ruta Panamericana, entre la Avenida Antártida Argentina y la Ruta 193.
Volvía de la provincia de Córdoba con su esposa y sus dos hijos menores cuando a la altura de la calle Pellegrini, una piedra colocada sobre la autopista golpeó contra su automóvil y rompió una de sus cubiertas, lo que obligó a Peraud a tirarse a la banquina y descender del vehículo para ver lo ocurrido.
Luego se desarrolla el hecho ya sabido, en el momento en que estaba revisando la rueda divisa a tres personas encapuchadas que se acercaban a él, a campo traviesa armados y con linternas.
Federico, al ver esto, se dirige rápidamente al baúl de su Rover, saca un rifle Mauser 735, que llevaba para cazar, y efectúa disparos al aire a modo de señal de advertencia. Como respuesta recibe un tiro mortal en el abdomen y fallece en el hospital local dos días más tarde, tras haber sido operado dos veces. Lo único que pudo comprobar la policía es que los tres delincuentes intentaban asaltar a la familia y que las piedras habían sido colocadas con ese propósito en la ruta.
“A un año de la muerte de mi hermano, no hay cabos atados, no hay más allanamientos que puedan esclarecer lo sucedido. No hay sospechosos, acusados ni detenidos. No hay llamados por parte de la justicia a las víctimas familiares que quedaron en el olvido, una esposa viuda de 33 años con dos hijos, donde el mayor tiene solamente 3 años. Familias destrozadas de un día para otro sin que nadie le pueda dar una explicación”, expresó Juan Martín Peraud, hermano de Federico.
“No hay ninguna prueba, ningún sospechoso y no le importamos a nadie. Van hacer algo el día que le pase a algún político importante, ese día van a valorar la vida de todos. Mientras tanto rezar que no nos vuelva a pasar a nuestros conocidos”, reclamo Lucrecia, la hermana de Federico.
La familia y los amigos de la víctima, nuevamente se unieron para comentar en páginas webs de medios de comunicación con el objetivo de que se haga justicia y de que el tema no pase al olvido. Luego de casi un año, sigue sin haber detenidos ni sospechosos y, según lo expresado por la propia familia de Federico, no hay ningún tipo de avance en la causa.
“El Caso tabú”
Este hecho ha modificado la relación entre la fiscalía que investiga el caso y la Jefatura Departamental de policía.
En su momento, el jefe de la Departamental, Mario Caballero, habría hablado de la investigación sin “autorización” del fiscal Martín Zocca generando ciertos cruces.
A raíz de esto, hoy es un tema “tabú” del que ambas partes no se habla ni se da información. Desde la policía, prefieren no hablar sin autorización de la fiscalía y desde este organismo se niegan a dar informaciones al respecto.
NO HAY SEGURIDAD
Más allá de este caso, en materia de seguridad la única mejora introducida en esta zona tras el asesinato de Federico frente a su familia es que por orden ministerial, el Escuadrón de Seguridad Zárate-Brazo Largo de Gendarmería Nacional, está patrullando el corredor con dos móviles, aunque de manera esporádica dado la gran zona en la ribera del Paraná que deben cubrir.
Está claro que esta medida es insuficiente y que tanto el corredor nacional de la Ruta Panamericana como la ruta provincial N° 6 siguen a oscuras y sin patrulleros o móviles de seguridad que la patrullen esporádicamente.











¿La fiscalía y la policía peleándose entre ellos en lugar de buscar a los culpables?
¿Es solo incompetencia no?
Por suerte, Pelu esta tan presente en nuestros corazones que nos da la paz y serenidad para no salir a buscar “respuestas” o “soluciones” en forma más irracional… aunque aveces las ganas no faltan…