Al celebrarse ayer los 233 años del nacimiento del General José de San Martín, se llevó a cabo ayer el acto-homenaje en la plazoleta contigua al palacio municipal organizado pro la Asociación Cultural Sanmartiniana de Zárate en forma conjunta con la Municipalidad.
Autoridades, instituciones y vecinos acompañaron el acto en torno al busto del prócer en el que la banda de Prefectura ejecutó el Himno Nacional y la Marcha de San Lorenzo que fue cantada por los presentes. Asistieron al mismo, el intendente Osvaldo Cáffaro, el presidente del HCD, Dr. Aldo Morino, el presidente de la Asociación Cultural Sanmartiniana Lic. Sergio Robles, el vicecónsul de España Juan Carlos Rodríguez García, el Comandante del Area Naval Fluvial Capitán de navío Rubén López Franco, en representación de los Institutos de Formación de PNA, Prefecto Walter Rosende y de la Prefectura Puerto Of. Ayudante Héctor Juárez, el director de Cultura José Coló, la inspectora Prof. Adriana Lladó, representantes de la Agrupación Scout “Nelson Page”, del Círculo Popular de Cultura, de la Casa del Docente, de la Cooperativa Eléctrica de Zárate, de Bomberos Voluntarios, de la Cámara de Jóvenes Empresarios, delegaciones de la Unión de Colectividades Extranjeras de Zárate, una delegación de docentes y alumnos con banderas de la escuela Nro. 1 “Gral. José de San Martín”.
Fueron colocadas ofrendas florales al pie del busto de San Martín en nombre de la Municipalidad de Zárate, de la Asociación Cuiltural Sanmartiniana y de la Escuela Nro. 1 que lleva el nombre del prócer.
SAN MARTIN VISTO POR SARMIENTO
En el acto habló la Dra. Virginia De Paolo, secretaria de la Asociación Cultural Sanmartiniana quien se refirió a San Martín trazando un paralelo con Domingo F. Sarmiento de quien se cumplió el 15 de febrero pasado, los 200 años de su natalicio. “Quiero recordarlos juntos, en sus aproximaciones y distanciamientos, dijo, pero como protagonistas de la construcción de nuestra Argentina, uno ancado en la lucha por la independencia contra el colonialismo, el otro portando el estandarte de la educación pública, de la inmigración, de la producción, de la unión nacional y la República”. “San Martín y Sarmiento pertenecieron a dos generaciones diferentes. Sarmiento nacía cuando San Martín ya pergeñaba su misión para la liberación sudamericana en Londres, desde donde llegará a Buenos Aires en 1812”.
“Se llevaban 33 años, pero se conocieron. No en nuestra Patria, sino en Francia donde el Libertador pasó sus años de exilio voluntario y donde Sarmiento fue uno de los argentinos privilegiados que lo visitó”.
“La primera vez que se vieron fue el 4 de septiembre de 1846, en la casa de Grand Bourg, en las afueras de París. Sarmiento era un joven de 35 años, periodista trasgresor, exiliado político en Chile, brillante con su pluma, que ya se perfilaba como un gran escritor,- hacía poco había publicado Facundo- y recorría Europa estudiando modelos de sistemas educativos. San Martín tenía 68 años, y el pelo cano. Era un veterano anciano de las guerras de la independencia sudamericana, lleno de gloria personal, pero casi olvidado en su Patria”.
Más adelante se expresó: “¿Cómo habrán sido esas conversaciones?, algunos detalles nos cuenta Sarmiento en sus escritos mostrando como quedó impresionado por la estatura ética del General San Martín”. Dice Sarmiento “No lejos del Sena, vive olvidado don José de San Martín, el primero y el más noble de los emigrados….Me recibió el buen viejo sin reservas…Hay en el corazón de este hombre una llaga profunda que oculta a las miradas extrañas…Ha esperado sin murmurar cerca de 30 años la Justicia de aquella posterioridad a quien apelaba en sus últimos momentos de la vida política. He pasado con él momentos sublimes que quedarían grabados en mi espíritu”.
En otro párrafo más adelante, se recordó también que Sarmiento habló en 1880, en la ceremonia en que fueron recibidos los restos mortales de San Martín en Buenos Aires, donde el sanjuanino subrayó con amargura la costumbre de los argentinos de proscribir al adversario en los hechos y en la memoria colectiva”.
Y concluyó diciendo , que “en este aniversario de sus natalicios, es justo vincular a Sarmiento con San Martín, el hombre a quien tanto admiró, tanto como nosotros quienes rescatamos sus virtudes éticas que para los argentinos de bien, siguen teniendo importancia como el valor de la palabra empeñada y la idea de la misión del plan, del proyecto a concretar, esa potencialidad admirable que algunos seres tienen y que les permite detectar con certeza qué deben hacer en la vida y cumplir con ello”.











