Muchos vecinos expresaron su malestar al resultar, prácticamente, imposible transitar por la ciudad. En principio, varios mostraron su preocupación al ver un corte de los empleados químicos en la rotonda de acceso. “Qué culpa tenemos nosotros de su conflicto con Petrobras. Es injusto para nosotros, que también somos laburantes y no podemos circular por nuestra ciudad”, dijo indignado el chofer de un camión repartidor al encontrarse con el corte en la rotonda.
Cabe aclarar que los empleados reclamaban uno de los carriles de la rotonda, dejando pasar a los automóviles. No obstante, se generó un importante “cuello de botella” y largas filas sobre ruta 6.
El afortunado que pudo ingresar a la ciudad con destino a Villa Fox se encontraría con el partido de Defensores Unidos y la calle Justa Lima repleta de patrulleros, caballos de policía y con el despliegue característico de un sábado; en donde el tránsito es otro.
Esto se agravó en la concentración y desconcentración de los hinchas antes y después del partido.
Quien pudo esquivar todo esto, iba a encontrarse con otro corte en la esquina de Justa Lima y Pinto y en los alrededores de la Plaza Italia a raíz del inicio del Segundo Festival Provincial de Tango. Si bien este corte había anunciado previamente mediante un comunicado oficial del Ejecutivo municipal, trajo inconvenientes para el tránsito cotidiano.
Además, Como consecuencia del corte en la rotonda, algunos automovilistas, advertidos de tal situación, ingresaron a la ciudad por la avenida Antártida Argentina.
A raíz de esto, largas filas de vehículos colmaron la arteria aún en construcción y colapsaron la avenida Anta y Gallesio.
El corte de los semáforos originó que largas filas de automóviles se agolparan queriendo ingresar a la ciudad. Este “caos” de tránsito comenzaba en la Antártida Argentina desde el ingreso al Cementerio hasta la rotonda de Mitre y Gallesio.
Por todo esto, la rotonda de acceso, Villa Fox, la zona céntrica y avenida Gallesio y Antártida Argentina se transformaron en zonas altamente complicadas para los automovilistas y para los vecinos que intentaron transitar por la ciudad a partir de las cinco de la tarde de ayer. Las quejas y la impaciencia de la gente no se hicieron esperar y aunque reconocieron los diferentes motivos y argumentos de los cortes, pidieron a la dirección de Tránsito municipal que haga los controles necesarios para reorganizar el tráfico en circunstancias como éstas.
La respuesta de la dirección de Tránsito municipal fue simple, “los pocos agentes que tenemos, están afetados al festival de tango”.











Moyanismo puro.
No estoy en condiciones de opinar sobre la legitimidad o ilegitimidad del reclamo sindical, pero no caben dudas sobre la ILEGITIMIDAD del mecanismo empleado. Mis derechos a circular fueron avasallados por estos pseudo-defensores de los trabajadores. ¿y el derecho del resto de los trabajadores no-quimicos que perdieron ingresos? El reclamo desubicado y desmedido, sólo genera perjuicios en el resto de los ciudadanos. Obvio que a Palacios no le interesa; sólo se preocupa por mantener su posición de privilegio sobre el resto de los laburantes.
¿Por qué dejamos que nos priven nuestros derechos? Seguramente por miedo a la patota sindical.
Muchachos, su derecho a reclamar se termina donde comienzan nuestros derechos.