El Concejo Deliberante pidió a través de una resolución (Nº 2249) al Ejecutivo municipal la realización de un relevamiento de todas las columnas publicitarias ubicadas en las áreas centrales y comerciales de Zárate y de Lima. Considera que esas áreas del distrito presentan contaminación visual y pérdida de la calidad urbana por falta de mantenimiento y acumulación de dichas estructuras.
Mucho, pero mucho tiempo atrás, era fácil ubicar una farmacia, un almacén o una heladería. Tiempos en los que los carteles se utilizaban solo como señalización indicativa, tiempos en los que eran más escasos y en los que se podía ubicar una farmacia por la cruz verde que de noche se encendía, un almacén por algún cartel solitario en la vereda y una heladería por la misma razón.
Sin embargo, a lo largo de la historia, los comercios de Zárate, al igual que en muchas ciudades, iniciaron aceleradamente una guerra fría publicitaria en la vía pública, cada vez más saturada de cartelería, motorizada por la competencia con el objetivo de hacerse ver y atraer a mayor número de clientes. Ya no hay uso sino abuso de este tipo de la publicidad.
El resultado es una ciudad transformada en un gran caótico soporte publicitario propiciado por, en el orden local, desmanes típicos de vacíos legales y regulaciones que sí se han comenzado a aplicar en distintas ciudades.
De un tiempo a esta parte se contempla la contaminación visual y sonora en Zárate, originada en gran parte por la publicidad, como un aspecto que erosiona la calidad del paisaje.
Según el Cuerpo Legislativo, que aprobó la resolución en su última sesión ordinaria, las columnas de publicidad se han ido multiplicando y en la actualidad su proliferación ha modificado el aspecto de significativos sectores de las áreas urbanas de Zárate y Lima despersonalizando el espacio público.
En ese marco, concejales presentaron documentación parcial, visual y fotográfica adjuntada al expediente en el que se detecta la presencia de columnas y otros soportes publicitarios en estado de deterioro, con el consiguiente riesgo para transeúntes y vehículos, o que no cumplen con su función específica porque se hallan emplazados frente a locales comerciales que han cambiado denominación o de rubro o dejado funcionar resultando, por lo tanto, innecesarios.
Por ello, además del relevamiento, solicitan que se especifique el estado de mantenimiento y vigencia de las estructuras a fin de formular acciones de mantenimiento por parte de sus responsables y/o su remoción en aquellos casos de comercios que hayan dejado de funcionar o realizado cambio de razón social.








