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  • “Cuando toco no hay tiempo, no hay relojes, no hay nada”

    20/3/2012

    “Un día fue a ver un concierto y estaban tocando el cello y desde ese momento me intrigó saber de dónde le salía el eco de ese instrumento”, comenzó diciendo Valeria Tártara, una joven música zarateña que encontró el desarrollo y el aprendizaje de este instrumento fronteras afuera de la ciudad, y que hoy integra como solista dos de las orquestas más renombradas de Capital Federal, la Orquesta de Cámara de Buenos Aires y la del conservatorio “Manuel De Falla”, donde sigue cursando.
    Valeria comenzó sus estudios en el año 2005 junto a María Teresa Fainstein Day, con quien continúa en la actualidad aunque ya con un lazo de amistad más fuerte. “Empecé tocando el piano desde muy chica junto a mi hermana Analía. Luego de descubrir el cello tuve que seguir tocando el piano hasta que me compré el instrumento y viajé a Capital a aprender, ya que en Zárate no había profesores. De esta manera, me fui instalando en Capital Federal. Primero viajando, luego en casas de amigos hasta ubicarme en un departamento. Mientras vivía y viajaba no me quedó otra que ir insertándome en los circuitos musicales a la par del estudio, un poco de caradura pero, principalmente, estudiando mucho. Es un esfuerzo muy importante tocar el cello, lleva muchas horas de ensayo, es caro el mantenimiento del instrumento, los insumos y solamente se puede llevar a cabo con mucha pasión”, reconoció Valeria.
    El estudio y la perseverancia fueron dos pilares fundamentales que la llevó a realizar seminarios sobre interpretación de Johan Sebastian Bach a cargo de Mónica Cosachov. Participó dos años consecutivos como becaria del curso de verano “Camping Musical Bariloche”, también a cargo de Mónica Cosachov como así también del curso de Música de Cámara y Master Class a cargo de Rthor Norah y Carina Voly, ambos de Estados Unidos. Además fue becada para tomar clases de violoncello con Eduardo Valenzuela (Francia), el maestro de su profesora.
    En julio del año 2011 recibió una beca de la Asociación Suzuki de las Américas para estudiar con la concertista Tanya Carey, de Estados Unidos. “Todos grandes músicos y grandes personas”, subrayó Valeria.
    Desde el año 2009 al 2011 fue primer violoncello y solista de la Orquesta Estudiantil de Buenos Aires (OEBA) y de la Orquesta de Cámara de Buenos Aires, presentándose en salas diversas como el Salón Dorado de la Legislatura de Buenos Aires, el aula magna de la Facultad de Derecho, la Casa de la Cultura de Buenos Aires, Anfiteatro Parque Centenario y el Estadio provincial de la ciudad de Bariloche.
    “Cuerda Roja”
    Valeria también integra la formación “Cuerda Roja Trío”, una interesante propuesta musical conformada por Galo Segarra y Lucía Cutili en violines y Valeria en el cello, que realiza un recorrido por la música, desde la época barroca, el clasismo, el romanticismo, el post romanticismo, el nacionalismo y llega hasta los primeros tangos de la Guardia Vieja y temas de Piazolla. Pero confiesan que tienen pensado terminar en Led Zeppelin.
    “Nos cruzamos en los pasillos del conservatorio y nos hicimos amigos. Yo tenía un poco de material para hacer y así comenzamos a juntarnos. Luego decidimos ampliar el repertorio y surgió la idea de hacer este largo recorrido por la música. Algunas piezas ya están arregladas para la formación de trío y en otros temas, los de tango principalmente, hacemos los arreglos nosotros”, manifestó Valeria. La amistad y la pasión por la música que comparten, los llevó a realizar una gira por Ecuador.
    Pianista alemán tocando tango en Ecuador
    “Galo, el violinista de Cuerda Roja, es ecuatoriano y a partir de él surgió la idea de armar un par de fechas allá. Sin embargo tuvimos que tocar la mitad del repertorio que teníamos pensado porque Lucía, la otra violinista, tuvo un problema de salud. Entonces empecé a cubrir las fechas yo sola con un pianista que conocí allá. Debo aclarar que el pianista es un alemán que se encontró tocando tangos con una cellista argentina y en Ecuador, lo cual fue todo muy loco. Además tuvimos poco tiempo para ensayar con él pero salió todo bien. Finalmente terminé dando clases allá, estando en programas de radio y de televisión y hasta me invitaron a tocar con una orquesta. Fueron unos veinte días intensos que los disfruté mucho”, explicó Valeria.
    “En una ocasión, tocando en Ecuador, lloré de emoción porque fue muy fuerte estar tocando afuera tu música y que el público también esté emocionando al escucharla y recibirla. La verdad es que el tango y el folklore argentino atrapan mucho a la gente. Siempre digo que en nuestro país existe una música impresionante, recibimos lo mejor de lo africano, de lo incaico y de lo europeo. Ligamos la mejor mezcolanza y, si bien mataron y masacraron a muchos pueblos originarios, se originaron híbridos muy interesantes en cuanto a armonía y melodía en lo musical. De hecho ya mandé varios archivos de música nuestra a Ecuador porque me piden todo el tiempo. Sin embargo acá, como buenos argentinos que somos, muchas veces nos destruimos y nos desvalorizamos mucho. Creo que es uno de los grandes problemas que tenemos como sociedad, pensar que si no es europeo no sirve”, opinó.
    Orquesta Escuela
    Además de su pasión por la música, Valeria Tártara también tiene esa vocación pedagógica que muy pocos músicos tienen. Actualmente se desempeña como docente de la cátedra Violoncello del “Programa Provincial de Orquestas” en las localidades de Bolívar y Daireaux. “Trabajo en un programa que consta en rescatar a chicos de clases sociales bajas y reinsertarlos mediante la música. Creo que lo fundamental es que ellos tengan la posibilidad de elegir; en mi caso hubiera sido diferente tener un cello de pequeña y tocar y escuchar otra música que no sea la de Jugate Conmigo en mi infancia. Yo la posibilidad de elegir la tuve, y por eso está bueno mostrarles que hay otras alternativas”, expresó. Ella tiene las horas de “Violoncello” en ambos municipios, luego de concursarlas. Como vive en Capital Federal viaja los domingos a la noche y vuelve a Capital Federal el martes por la noche. Brinda clases particulares de instrumento, grupales de instrumento, lenguaje musical y orquesta. Junto a ella hay profesores de violín, viola, contrabajo y de instrumentos de vientos que también trabajan bajo esta modalidad. “Yo intenté trasladar este programa provincial a esta zona, en especial a la ciudad, pero quedó en la nada. Sé que se habían comunicado con el Ejecutivo local, hice el puente pero no sé en qué quedó este proyecto”, reveló Valeria.
    Proyectos para el 2012
    El 2012 encontrará a esta reconocida cellista preparando obras de Antonio Vivaldi, Max Bruch, Johann Cristian Bach, Johann Sebastian Bach y Joseph Hadyn, todas en carácter de solista y acompañada de la Orquesta de Cámara de Buenos Aires, con quien ya están confirmadas las presentaciones en diversos ciclos y teatros tanto en Argentina como en Uruguay.
    Está la posibilidad de que vuelva a viajar a Ecuador en Junio, para tocar tango en un Festival Bienal que se hace en la ciudad de Loja. También seguirá brindando conciertos con la Orquesta de Cámara de Buenos Aires y con la Orquesta del Conservatorio Manuel De Falla como solista.
    “El 2011 fue un año intenso pero grato. Lograr vivir de lo que realmente uno ama no tiene precio; más aún viniendo de una familia que estuvo siempre ligada a la música y a la cultura. Lo que valoro es que tuve la posibilidad de elegir, mi familia me la dio y eso es algo que hoy en día no se ve mucho. Cuando uno define lo que realmente le gusta debe imprimirle ganas para poder alcanzar cualquier objetivo. No es fácil ni mágico, hay que sentarse, tocar, estudiar y todo tiene su esfuerzo y su sacrificio. Pero, finalmente, está bueno hacer lo que a uno realmente lo moviliza. Hoy me pongo a tocar y parece no haber tiempo, ni agujas del reloj ni nada. Para mí es un placer”, concluyó Valeria Tártara, una de las mejores cellistas del momento que parece no tener fronteras porque se comunica, esencialmente, a través de su música, eximiendo a la geografía, los géneros musicales y los idiomas.

    Con Mana en Velez

    En su entrevista con LA VOZ, Valeria comentó una anécdota: “Un día me sonó el teléfono y me preguntaron si quería tocar. En principio dudé porque era el 3 y 4 de diciembre y debía rendir finales y tocar en varios conciertos pero dije que sí. Luego me informaron que era para tocar con la banda Maná en el estadio de Vélez Sarsfield. Debo admitir que no es mi banda preferida pero la oportunidad estaba muy buena. Finalmente hicimos las cuerdas del tema “El Espejo”, con dos cellos y seis violines”, relató Valeria. “Hasta firmé autógrafos y todo”, comenta riéndose. “Ellos enviaron la partitura por email, se distribuyó la parte de violines y se armó todo para tocar especialmente ese tema. Fue una experiencia muy buena”, dijo la joven cellista.