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  • Incertidumbre en el mercado inmobiliario local

    11/6/2012

    “Hay un mercado resentido”, coinciden muchos de los agentes inmobiliarios zarateños consultados. Y no ubican fechas cercanas sino que revelan que el mercado inmobiliario local viene con problemas desde octubre del año pasado, luego de las elecciones.
    “El mercado inmobiliario viene resentido desde fines del año pasado debido a las restricciones cambiarias, afectando consecuentemente a nuestro sector. Debido a esto la compraventa cayó un 20 % aproximadamente en lo que va del presente año. Toda esta incertidumbre trae aparejada que los propietarios duden en dejar a la venta sus inmuebles y que los potenciales clientes piensen dos veces antes de invertir. La mayoría de la gente hoy sale a buscar propiedades para comprar en pesos, y pocos son los titulares de los inmuebles que los aceptan. En comparación, en Brasil el Mercado Inmobiliario realiza operaciones en reales; sin embargo en este rubro en nuestro país el dólar ganó el lugar de la moneda corriente. Creo que esta situación se verá reflejada en muchos cambios más que le esperan al mercado inmobiliario hasta que la reforma introducida logre afianzarse y ganar estabilidad”, expresó María Rosa Hernández, martillera y corredora pública, propietaria de María Rosa Hernández Inmobiliaria.
    Un dólar promedio
    Hasta el mes de julio del año pasado, las inmobiliarias y los escribanos podían manejarse con pautas establecidas en el mercado. Eran reglas que tanto el comprador como el vendedor de un inmueble las conocían. Estaba naturalizado que de venderse una casa o departamento, se utilizaba el dólar como moneda, luego se hacía el boleto de compraventa y tiempo después se hacía la escritura al nuevo propietario de la vivienda.
    Sin embargo, desde octubre del año pasado, la situación comenzó a tener un cierto matiz de inseguridad jurídica hasta llegar al punto de que los actores del mercado inmobiliario no saben cuáles y hacia dónde van las nuevas reglas de juego de la economía, dado que recién se están aplicando e interpretado.
    Para vender una propiedad, ambas partes hoy fijan el valor del dólar en un punto intermedio entre el oficial y el paralelo, mientras nadie se anima a hacer predicciones de lo que le depara al mercado inmobiliario local en los próximos meses.
    “Definiría al mes de mayo como un mes donde hubo un antes y un después en el mercado inmobiliario nacional. La gente percibe al ladrillo como un refugio de valor y protección contra la inflación, más allá del retorno del alquiler. Pero debido al cepo cambiario esto generó aun más incertidumbre y se derrumbaron las operaciones de venta. De todas maneras no es la misma situación que en el año 2001, hay circulante de dinero en efectivo pero solamente pesos. El que tiene dólares los quiere defender. De todas maneras ya hay  algunas operaciones a un cambio diferenciado a 5 pesos, sin llegar  a la cotización del “blue” (el dólar que se maneja en el mercado paralelo). Al cambio oficial es difícil de concretar. De todas maneras apelamos al sentido común de los funcionarios públicos, para que liberen de manera creciente y progresiva la compraventa de dólares para cualquier ciudadano contribuyente, para que esto no genere problemas mayores de incertidumbre y consecuentemente mayor enfriamiento de la economía”, informó el licenciado Alberto Crajevich (hijo), de Crajevich y Asociados.
    En tanto pronosticó que, “al no poder comprar dólares la gente se queda con los pesos y en los meses venideros vamos a ver un incremento en la compra de bienes de capital, como autos, motos para evitar quedarse con el dinero y que la inflación se lo deprecie, dado que ni siquiera hoy sirve tener los ahorros en un plazo fijo, por la elevada inflación que tenemos”, concretó.
    En este sentido, los agentes inmobiliarios revelaron que son los mismos propietarios quienes, en su rol de vendedor, le piden a las inmobiliarias que tasen la propiedad en dólares. “En casi la mitad de los casos son los propios vendedores quienes nos piden tasar una propiedad en dólares para que ellos puedan comprar otra propiedad, también en dólares. Es un círculo. En tanto en los edificios en construcción están tomando, en muchos casos, un dólar a 5 pesos”, agregó Alberto Crajevich.
    “La caída en las ventas inmobiliarias se debe a las trabas impuestas para la compra de dólares, este fenómeno se viene notando desde fines del año pasado y se acrecentó con las medidas aplicadas en estos últimos días. La venta de inmuebles en nuestro país sigue totalmente dolarizada aunque algunos propietarios hoy aceptan pesificar los valores tomando como base un dólar oficial y el paralelo. Pensamos que la actividad inmobiliaria no se va a flexibilizar como lo pide la cámara inmobiliaria, ya que se está hablando de pesificación y bancarización de las operaciones por decreto. Solamente son versiones que, de confirmarse, haría más difíciles de concretar las ventas; además de crear más incertidumbre que la que ya tiene la gente”, dijo Elina Crajevich, de Crajevich y Melillo Inmobiliaria.
    “La construcción es un pilar fundamental para la economía y emplea a varios rubros y profesionales. Tarde o temprano se darán cuenta que el mercado inmobiliario es un motor de la economía que no conviene apagar”, coinciden los dueños de inmobiliarias.

    La situacion de los alquileres

    Por último, y en cuanto a alquileres, confirmaron que la finalización de la obra de Atucha II afectó al mercado de los alquileres, teniendo en cuenta que Zárate es una ciudad “Atucha dependiente”, debido a que empleó a miles de obreros y demandó alquileres para su estadía en la ciudad mientras trabajaban en la obra.
    “Notamos que la demanda de alquileres entró en una meseta, con inquilinos netamente locales y con ingresos medios. De a poco se acumulará oferta de propiedades en alquiler”, afirmó al respecto “Beto” Crajevich.
    La incertidumbre se apoderó de un mercado inmobiliario “resentido” por la falta de “reglas claras” en cada una de las medidas aplicadas por el gobierno desde el año pasado. Las expectativas parecen no ser optimistas teniendo en cuenta el contexto actual, aunque desde el lado del “comprador”, parece abrirse un abanico de oportunidades sabiendo que la tendencia del mercado es la de acumular propiedades en alquiler, que podrían incidir en una baja de los precios y, por otro lado, una tendencia de pesificar las propiedades en venta, algo que también podría incidir en una merma en el precio de los inmuebles.