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Campana y San Nicolás se disputan la instalación de una escuela de policía

La primer promoción de la Escuela en Campana.

Podría decirse que la Intendente de Campana, Stella Giroldi, y su par de San Nicolás, Ismael Passaglia, en la actualidad padecen de una hinchazón de los nudillos y de sorderas temporarias a raíz de pasarse los últimos meses golpeando puertas ministeriales y de llamar insistentemente a números con la características telefónicas “0221”.
Es que mantienen una “guerra fría”, una batalla burocrática de contactos políticos para ver si finalmente Scioli decide instalar una escuela de policía en San Nicolás o en Campana con el fin de descentralizar todo el personal que estudia en la Escuela Juan Vucetich.
Por un lado, las áreas de prensa de Campana aseguran que ya están “avanzadas” las gestiones para que se vuelva a instalar una escuela en Campana. “Hemos comenzado a fijar las pautas para la puesta en funcionamiento de una escuela de policía con sede en Campana con características regionales, y para dicho fin ya estamos coordinando acciones con la Universidad de Lujan”, expresó el mes pasado Giroldi luego de mantener una entrevista con el ministro de Seguridad, Ricardo Casal. “Esta situación permitirá no solo a Campana, sino también a los distritos vecinos, formar sus propios policías que luego atenderán la seguridad en nuestra zona. Tener escuelas en toda la provincia nos posibilita regionalizar la demanda de recursos humanos”, agregó.
Por su parte, el Intendente municipal de San Nicolás, Ismael Passaglia, junto al intendente Municipal de Ramallo, Ariel Santalla y al secretario General de la UOM, Naldo Brunelli, brindaron una conferencia de prensa, a principios de este año, para presentar la nueva escuela de policía que ya tendría su sede, funcionaría en el Centro de Formación Profesional de la Unión Obrera Metalúrgica, ubicado frente a la portería Nº1 de la empresa Siderar, en el partido de Ramallo. “La radicación de esta escuela permitirá que los alumnos de la zona que tengan vocación policial no tengan que trasladarse a La Plata, sino que podrán cursar sus estudios cerca de su casa y en el mismo lugar donde se desempeñarán una vez concluyan la carrera de formación”, expresó Passaglia y, además agregó, “la escuela se convertirá rápidamente en una fuente de trabajo, ya que cada año vamos a tener probablemente, en nuestra región, no menos de 100 chicos que, si tienen vocación para ser policías, van a tener trabajo”. Asimismo aseguró que aquellos aspirantes que sean de otros lugares recibirán una beca del Ministerio de Justicia y Seguridad para que puedan pagar su alojamiento. “Tendremos más seguridad y más prevención del delito al haber más policías y, por supuesto, también vamos a generar más empleo, que es una de las medidas que fortalece la seguridad en nuestra región”, concluyó el intendente nicoleño.
Más allá de las gestiones de ambos jefes comunales, Scioli ya abrió una escuela en Mar del Plata, con más de 250 personas inscriptas. Además Scioli inauguró otra escuela descentralizada en La Matanza; la cual hace un mes que está funcionado en la sede de la Universidad de La Matanza con 220 alumnos.
Por el momento, tanto Passaglia como Giroldi reconocen que el Ejecutivo provincial les prometió la llegada de una sede descentralizada pero aún no hay novedades concretas. Se estima que se instalará una sola dependencia en la zona norte, por lo tanto es en San Nicolás o en Campana. No existiría la posibilidad de instalar dos en la zona debido al gran problema presupuestario que hoy tiene la provincia.
Por último, algo a tener en cuenta que puede jugar en contra de la instalación de una escuela de policía en Campana; el empleo. Muchos jóvenes hoy deciden, por las ventajas comparativas salariales, enviar su currículum a una empresa del parque industrial que anotarse como policía.

El fracaso de la escuela de policia en Campana

La escuela de policía Zárate- Campana funcionó durante dos años en el predio del ex seminario de sacerdotes de la vecina ciudad y bajo la gestión del ex ministro de Seguridad León Arslanián. Fue inaugurada en agosto 2006, con una capacidad para 140 estudiantes, y solamente llegó a dar dos promociones de estudiantes de los cuales muy pocos se quedaron a trabajar en la zona de Zárate- Campana. La mayoría eran mujeres.
El motivo fue que, con el correr de los meses, las trasladaron a otras dependencias, como Baradero o San Miguel; cambiando el rumbo original del proyecto: que los efectivos trabajen en sus distritos de origen.
La misma suerte corrió la segunda promoción del 2008. Por esta razón no llegó a dar los frutos que tenían previstos ambos Ejecutivos municipales. Además, esto causó desinterés en la población activa de la zona que, comparando los beneficios de trabajar en una empresa o industria en materia salarial, decidían mandar su currículum a cualquier otra empresa. Lo que sigue sucediendo hoy en día.
Cabe recordar que se admitían jóvenes de ambos sexos y de 18 a 28 años de edad, con estudios secundarios. Una vez aprobado el examen de ingreso se hacían acreedores a una beca por un término de 7 meses de $ 300 mensuales, egresando como Técnicos en Seguridad Pública. Luego realizaban “pasantías” en las comisarías continuando con su capacitación y ya cobrando un sueldo cercano a los mil pesos. Tenían una formación teórico- práctica de seis meses y luego la formación se completa con otros seis meses en las comisarías bajo la contención de un policía tutor.
Hoy en día, la carrera “reflotada” por Scioli en Mar del Plata dura solamente unas 32 semanas y habilita a todos los egresados a realizar tareas de prevención en la vía pública. El título con el cual egresarán será “oficial de policía”. En tanto el 25 por ciento de los mejores promedios entrarán en un segundo año para llegar al escalafón de “sub-ayudante”.

 

La primer promoción de la Escuela en Campana.