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  • Piden que el Ejecutivo fije límites y controle la actividad en la zona rural

    7/1/2013

    La Provincia de Buenos Aires ya tiene lista una normativa que prohíbe fumigar a menos de 500 metros de pueblos y ciudades. Scioli tiene listo el decreto pero aún no lo firmó. Si se aprueba esta normativa, también se regularán aplicaciones aéreas linderas a escuelas rurales y los cursos de agua como límite de 2 mil metros en el caso de las fumigaciones aéreas.
    Si bien en Zárate la producción de soja no exhibe los volúmenes de otros distritos dedicados exclusivamente a este cultivo; el 85% de los campos, aproximadamente, tiene soja plantada; y con la particularidad que muchos de los grandes campos con soja se ubican cerca de pequeñas urbes. En la última sesión del Concejo Deliberante, vecinos de Lima ingresaron una nota para que el Ejecutivo comience a regular e intervenga ante la indiscriminada fumigación de campos.
    “En esta época han comenzado nuevamente con la fumigación de campos que rodean o están cercanos a nuestras viviendas; en nuestro caso “La Quebrada”, barrio Vipermun y barrio Matadero de Lima; trayéndonos nuevamente molestias físicas de diferentes consideraciones, especialmente en las vías respiratorias; alergias, broncoespasmos, dolores de cabeza, irritación de ojos y grado de toxicidades más difíciles de determinar”, comienza diciendo la nota ingresada al HCD por los vecinos de la Junta Vecinal del barrio “La Quebrada”.
    “Que la poca difusión y el desconocimiento de reglamentaciones en el Partido de Zárate por parte del Ejecutivo municipal, como ente responsable del control de esta actividad, nos ha llevado después de años de soportar las continuas campañas de fumigación; a estudiar la legislación que nos protege: Artículo 41 de la Constitución Nacional y 28 de la Constitución Provincial, Ley Nacional del Ambiente 25.675, artículo 4 en su principio precautorio; Ley Provincial de Buenos Aires 10.699/88 y su Decreto Reglamentario 499/91 y la Ley de la Provincia de Santa Fe 11.273; con un primer fallo a favor de reclamos vecinales sobre el tema en Arequito”, agrega los Considerandos.
    Por último, reclaman que el Ejecutivo municipal publique e informe sobre la materia, cuándo y dónde se realicen estas aplicaciones, si fueran aéreas o terrestres. Habilitación, registro y control de las empresas, fraccionadores, ingenieros agrónomos, directores técnicos, pilotos, operarios y todos los que manipulen agroquímicos. Establecer zonas de prohibición de fumigar, que sería de mil metros del tejido urbano cuando sea terrestre y de dos mil metros en el caso de fumigación aérea. Las zonas de quintas y/o terrenos loteados fuera del tejido urbano quedará restringido el uso de agroquímicos. Contemplar también las aplicaciones terrestres y aéreas a no menos de 500 metros de las escuelas rurales, siempre fuera del horario escolar y previa notificación a sus autoridades y prohibición de extracción de aguas de ríos y arroyos para la aplicación de agroquímicos como así también el lavado de los equipos en ellos”, piden los vecinos.
    Cabe mencionar que este Ejecutivo, en lo que va de su gestión no se ha expedido sobre este tema, como tampoco a nivel normativo.

    La ley esta
    Septiembre, octubre, noviembre y diciembre son épocas en donde se fumiga para luego sembrar la soja. De aquí la importancia de esta nota de los vecinos en el HCD. Más allá que Scioli firme, de manera definitiva este decreto aún pendiente, hay mucha normativa que hoy no se cumple en la materia. Esencialmente, las dos leyes más importantes son el artículo 41 de la Constitución Nacional establecer que “todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley”. Y el artículo 28 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires expresa que “todos los habitantes de la Provincia tienen el derecho a gozar de un ambiente sano y el deber de conservarlo y protegerlo en su provecho y en el de las generaciones futuras”. Y agrega que, “toda persona física o jurídica cuya acción u omisión pueda degradar el ambiente está obligada a tomar todas las precauciones para evitarlo”.
    Ley Nacional del Ambiente 25.675, artículo 4 en su principio precautorio establece que “cuando haya peligro de daño grave o irreversible la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente”.
    Por último, existe un fallo histórico en la provincia de Santa Fe, en donde en la localidad de Arequito, donde se celebra la “Fiesta Nacional de la Soja” se logró prohibir el uso de productos fitosanitarios de banda roja y de coadyuvantes a base de nonilfenol etoxilado en todo su distrito. Estos tóxicos están prohibidos en Europa pero se aplican en nuestro país como parte de los cocteles de agroquímicos utilizados en la producción agrícola, y permitidos por SENASA. Por supuesto que esta ordenanza interfiere con el beneficio económico de determinadas industrias. Una de ellas hizo una presentación ante la justicia, cuenta en relación a la medida cautelar peticionada por la empresa Speedagro SRL que pretendía la nulidad de la normativa aprobada por la Comuna. Finalmente, la Justicia decidió no hacer lugar a ese reclamo, argumentando la carencia de pruebas científicas que demostraran la inocuidad de los productos prohibidos. Este fallo judicial está considerado “extraordinario” porque ratifica el derecho a un ambiente saludable a todos los ciudadanos, anteponiendo el principio precautorio por sobre los intereses económicos.
    Los vecinos de Lima esperan que el Ejecutivo municipal comience a intervenir en el tema para regular y controlar esta actividad que, en la actualidad, en toda la zona rural de Zárate se desempeña sin ningún tipo de control del Estado.