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  • Se conoció que la obra no tenía autorización definitiva

    16/1/2013

    Tras la muerte de un obrero de la construcción de 17 años la semana pasada al caerse una medianera en Ameghino al 1100, la obra en la que estaba trabajando fue clausurada por la Municipalidad. Si bien hubo visado de planos y una inspección, el expediente con la solicitud de habilitación no había sido autorizado por el Ejecutivo en su totalidad. El documento ya se encuentra en poder de la fiscal que interviene en la causa, Andrea Palacio. Todavía no hay imputados por la tragedia.
    Mientras la funcionaria judicial investiga las circunstancias que rodean la tragedia, la Municipalidad decidió clausurar, posteriormente al hecho, la obra en forma provisoria hasta tanto se determine qué ocurrió y se deslinden responsabilidades.
    La obra se encuentra a cargo de una sociedad anónima (Genmar) con domicilio fiscal en Capital Federal. La misma, a su vez, tenía tercerizada la mano de obra. El trabajador fallecido habría sido contratado bajo esa modalidad.
    No obstante, hasta el momento, desde el Sindicato de Obreros de la Construcción (UOCRA) cuyos dirigentes se hicieron presentes en el lugar tras el fatal suceso, no se emitieron declaraciones sobre las condiciones de contratación del joven de nacionalidad paraguaya que falleciera el miércoles pasado tras caérsele encima un muro mientras trabaja en el armazón de los pilares de concreto sobre los que se asentaría la edificación proyectada.
    “Se trata de una obra que contaba con un profesional a cargo y, a raíz de eso, hubo un expediente de habilitación de obra presentado en noviembre pasado, que fue remitido a la Fiscalía el día viernes a última hora por requerimiento de la fiscal”, informó el secretario de Gobierno interino, Alan Fortune.
    En el expediente consta el detalle de la obra a realizarse, la construcción de un edificio destinado a viviendas. No obstante, no se informó aún si había permisos municipales, entre otros, de demolición del inmueble anterior, si hubo inspecciones y, de haberlas habido, si no se tomó nota del apuntalamiento de la pared que finalmente terminara cediendo y desmoronándose sobre el joven albañil.
    Llamativamente, no fue la Justicia la que decidiera la suspención de la obra. La misma cuenta con faja de clausura de la Municipalidad. Se evalúa, por estos días, realizar una suspensión de la medida para que se realicen tareas que permitan asegurar la zona teniendo en cuenta que se prevén condiciones climáticas adversas.
    “Se está previendo la posibilidad de levantar la clausura por unas horas para poder apuntalar y alizar el terreno para darle mayor seguridad a los vecinos lindantes”, señaló el funcionario municipal.
    Hasta el momento, responsables de Obras Públicas de la Comuna tampoco efectuaron declaraciones sobre la situación en la que se encontraba el expediente, los profesionales responsables del proyecto, las inspecciones municipales realizadas sobre la misma, entre otros interrogantes que se desprenden del hecho pero que se extienden hacia el resto de las edificaciones que se llevan a cabo en el resto del distrito que cambia su fisonomía constantemente por el auge que tiene la construcción en la actualidad.