El domingo por la tarde, un oficial de policía de la Comisaría Primera de Zárate fue tomado de rehén en un kiosco, junto a los propietarios del comercio y clientes que se encontraban ocasionalmente comprando allí.
Todo comenzó cuando dos individuos ingresaron a la despensa y, a punta de pistola, redujeron a la dueña que se encontraba atendiendo. También a otros tres clientes y los encerraron a todos en una habitación contigua. A los pocos segundos, un efectivo policial ingresó al kiosco a comprar una gaseosa. Al verse sorprendido, uno de los delincuentes decide hacerse pasar por el dueño del comercio y lo atiende. En tanto, el otro lo encañona de atrás, le apoya el arma en la cabeza y desarma al oficial. Acto seguido, lo lleva para la habitación en donde estaban las mujeres encerradas.
Tras sobrellevar ese momento los dos delincuentes, finalmente, roban el dinero, algo de mercadería de la caja y se llevan el arma del policía.
Pero todo no termina allí, cuando salen de la despensa ven que el compañero del oficial que había ingresado a comprar aguardaba en el patrullero. Sin embargo no huyeron, continuaron caminando hacia la esquina, charlando entre ellos como si nada hubiese pasado; ante la mirada del otro efectivo que aguardaba en el móvil. Minutos más tarde, como el policía no salía, esta persona ingresa a la despensa y tras escuchar los gritos de las clientas, la dueña del comercio y el oficial, los libera, enterándose de todo el suceso. Luego, ambos oficiales salieron a buscar a los delincuentes pero no los encontraron.
Robo en escuela
Por otra parte, en la madrugada de ayer, delincuentes ingresaron por una puerta lateral de la Escuela Técnica Nº 1 (ex Colegio Industrial) y se llevaron cables, algunas herramientas y calefactores que se habían sacado en el marco de una obra de remodelación iniciada en el colegio. No solamente lo robado fue importante sino que también se produjeron destrozos en el lugar donde están alojados los materiales.
Esto fue alrededor de las 4:30 de la madrugada pero, como si fuera poco, ocho horas más tarde, cerca de las 12 del mediodía; nuevamente el colegio sufrió otro robo en el mismo lugar.
Delincuentes se llevaron el resto de los materiales y otros objetos alojados en el lugar. “Vinieron a completar el botín, es una vergüenza”, expresó conmocionado a LA VOZ el director del colegio, José Luis Gaitán. “Esto es tierra de nadie. Le vamos a pedir a la DPU aunque sea que monte guardia, por lo menos estos días porque las cosas que se llevaron eran para reciclar y reutilizar. Los calefactores son muy necesarios en una escuela tan grande y se los llevaron a todos”, concluyó el director de la escuela.








