El clima en el barrio “Los Ceibos” sigue tenso, los vecinos se muestran preocupados porque el asentamiento sigue creciendo con la edificación de viviendas precarias en un terreno privado ubicado entre las vías del ex ferrocarril Urquiza y la calle Pellegrini.
Luego del corte de ruta del martes por la tarde, los vecinos denunciaron que continuaron recibiendo amenazas de muerte de parte de los vecinos que hoy ocupan el terreno para instalar un asentamiento.
Tal como pidieron los propios moradores de Los Ceibos, un móvil de Gendarmería se quedó dentro del barrio y otro en la calle colectora y Larrea para garantizar la seguridad. Sin embargo estos móviles se retiraron en la mañana de ayer.
“El asentamiento aumenta, se siguen levantando casillas precarias y la gente del asentamiento ingresa al barrio amenazándonos de muerte, mirándonos mal, buscando la provocación y hasta le pegaron a un miembro de la comisión directiva de la asociación civil en Bernardo de Irigoyen y la vía. A él lo amenazaron de muerte, le pegaron en su rostro y hasta lo amenazaron con un arma de fuego”, comentó un vecino. Es más, la denuncia sobre esta agresión está hecha en la fiscalía.
En tanto la policía y el Ejecutivo municipal identificaron al propietario del inmueble, ya que se trata de un terreno privado. “Para comenzar con el desalojo es necesario que la fiscalía reciba la denuncia del propietario del inmueble quien, justo el fin de semana largo, no se encontraba en la ciudad. En eso estamos; además queremos que el fiscal instruya a la policía para garantizar la seguridad”, confirmó a LA VOZ el representante legal de la asociación civil Los Ceibos, Mariano Matzkin.
De parte del Ejecutivo municipal confirmaron la usurpación de tierras y, tal como se informó, le comunicaron al dueño del terreno lo que estaba sucediendo. De aquí en más debe operar la fiscalía ordenándole a la policía desalojar la zona en las próximas horas.
Sin embargo, desde el municipio nadie salió a hablar del tema ni tampoco se conoce próximas reuniones con los vecinos del barrio “El Progreso” que usurparon el predio privado.
“Queremos seguridad las 24 horas en el barrio, un patrullero, un puesto de vigilancia y que solucionen el problema de este asentamiento. Tenemos miedo de tomar el colectivo en la colectora por la oscuridad, por la inseguridad que reina en toda la zona y ahora está este nuevo problema del asentamiento, cuyos vecinos nos han venido a amenazar de muerte en reiteradas oportunidades por si impedíamos su radicación en el lugar”, había reclamado un vecino durante la protesta del martes pasado.








