Fue un proceso judicial “rápido”; y se sabía que iba a ser así porque el propio Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 5 de San Martín lo había anunciado.
Y precisamente, tras casi cuatro meses, el tribunal integrado por los jueces Alfredo Ruiz Paz, María Claudia Morgese Martín y Marcelo Díaz Cabral; dieron su sentencia: condenando a Santiago Riveros a la pena de 25 años de prisión por los delitos de allanamiento ilegal, robo agravado, privación ilegal de la libertad y tormentos agravados.
Además, impuso la pena de 9 años de prisión para Servando Ortega y 6 años para Juan Fernando Meneghini. A ambos, el tribunal los encontró responsables de delitos de lesa humanidad. La difusión de los fundamentos se realizará el próximo 25 de septiembre, a las 13 horas; en donde se ampliará la resolución de los jueces.
Riveros fue un militar que “operó” en Campo de Mayo; en tanto Ortega lo hizo en la Prefectura Naval local y Meneghini fue Comisario de Escobar.
Por su parte, la fiscalía había solicitado 25 años de prisión para Riveros y 14 para Meneghini y Ortega.
Cabe mencionar que antes de la sentencia, falleció el cuarto imputado, el marino Sergio Buitrago, ex jefe de la Base de Zárate, y previo a ser juzgado.
El transcurso del juicio
El 14 de julio se escucharon los alegatos de los defensores de los acusados del juicio oral por 29 víctimas secuestradas durante la dictadura en el circuito Zárate-Campana, denominada “Área 400”.
Luego, el miércoles 31 desarrolló su alegato el representante del Ministerio Público Fiscal. Luego de hacer un detallado relato de los hechos probados, solicitó la pena de 25 años de prisión para Riveros y 14 años para Ortega y Meneghini.
Y el jueves 1 de agosto alegaron en primer lugar, los abogados de la querella, el Dr. Pablo Llonto y la Dra. Ana Oberlin.
En su alegato, realizaron un cuestionamiento a la justicia, especialmente a la etapa de instrucción en los juicios de Lesa Humanidad. Cuestionaron el tiempo, los casos que quedaron afuera en este juicio sin ninguna aparente justificación, y el hecho de que sólo hayan sido imputados cuatro genocidas, los cuales llegan tres a la sentencia.
También solicitaron al Juzgado que en la sentencia describa el contexto ideológico del accionar conjunto de las fuerzas armadas y de seguridad y que se conceptualice esta etapa (1975 al 1983) como un genocidio. Segundo genocidio, vivido por nuestro país, luego del sufrido por los pueblos originarios. Las sentencias, sostuvieron los abogados, no sólo tiene un valor reparador para las víctimas sino que además tiene un valor histórico, creador de conciencia de los pueblos. Además pidieron a los jueces que evalúen por separado los delitos sexuales sufridos por las víctimas así como los delitos sufridos por los niños (hijos de las víctimas). Ellos no sólo fueron testigos del secuestro de sus padres, sino que fueron dejados a su suerte, atados y solos en las casas, sin avisar a un familiar, vecino o juzgado de menores. Finalmente, solicitaron la pena de 25 años de prisión para Riveros y Meneghini, y requirieron la pena de 21 años para Ortega.
En segundo lugar alegaron en forma conjunta las Secretarías de Derechos Humanos de Nación y de la Provincia de Buenos Aires. Luego de describir los hechos y las pruebas que avalan los mismos, solicitaron que se les aplique la pena de 25 años de prisión a los tres acusados.
En los alegatos se nombró los distintos centros clandestinos de detención que fueron probados durante este juicio y que funcionaron en nuestra zona. Así quedo demostrado que funcionaron como Centros Clandestinos: las Comisarías de Zárate, Campana y Escobar, el Arsenal de Marina de Zarate, Prefectura de Zárate, El ex Tiro Federal de Campana, la Planta de Tolueno de Fabricaciones Militares, el barco Ara Murature, entre otros.
También se pidió al Tribunal que la Lectura de la Sentencia se realice en algunas de las ciudades donde ocurrieron los hechos (Campana o Zárate). Este pedido fue acompañado por la Subdirección de Derechos Humanos de Campana, Suteba Campana y Zárate, Hijos Zárate Campana, Sobrevivientes y organismos de Derechos Humanos presentes en la Audiencia.
Reunión en Suteba
A raíz del importante marco de militantes, estudiantes, profesores y también sobrevivientes la transmisión del juicio comenzó tarde, minutos pasados de las 16 horas. Silvana De Marco, secretaria de Derechos Humanos del gremio docente Suteba, lugar en donde se transmitió el juicio, hizo una breve introducción y cuando se conectaron a la transmisión los jueces estaban leyendo la sentencia. La primera impresión fue de dolor y desazón porque habían escuchado el sobreseimiento de dos de los imputados en dos de las causas y mostraron su descontento por la pena de 9 y 6 años para Ortega y Meneghini respectivamente. Pero no habían podido escuchar la sentencia de Riveros.
Más allá de esto, fue una jornada muy vívida en el local gremial de Suteba dada la cantidad de chicos que asistieron y se comprometieron con todo este proceso judicial. Algunos, hasta viajaron a San Martín para participar de las audiencias y escuchar el relato de los sobrevivientes.








