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La cárcel donde está Grassi es de régimen cerrado y con presos de buena conducta

El sacerdote Julio César Grassi fue trasladado a una unidad penitenciaria con un régimen más cerrado en Campana, donde cumple la condena de 15 años por abuso sexual y corrupción de menores, según resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal de Morón.
Grassi fue llevado a las 14.30 del martes a la Unidad Penal 41 de Campana, ubicada sobre la Ruta 6, en una decisión tomada tras una evaluación de su situación judicial y la repercusión que podía tener la presencia del cura dentro de la población carcelaria, informaron fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense.
La Unidad Penal 41 de Campana es una cárcel de régimen cerrado, con presos de buena conducta, en la que hay una escuela primaria y otra secundaria.
Ubicada en el kilómetro 5,5 de la ruta provincial 6, cuenta además con una biblioteca, una escuela agraria, en donde están instalados sectores para la cría de cerdos y gallinas, según la página oficial del Servicio Penitenciario bonaerense.
En esta unidad también está alojado Carlos Carrascosa, condenado por el crimen de su esposa, María Martha García Belsunce y en donde estuvieron el psicólogo Jorge Corsi, acusado de pedofilia, y José Arce, acusado del crimen de su ex mujer Rosana Galiano.
PIDEN AMPLIAR LA CONDENA
Jorge Calcagno, abogado defensor de “Luis”, otro de los menores que acusó al cura de haberlo abusado pero cuyo caso fue desestimado por el Tribunal de Morón, anunció por su parte que apelará a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que amplíe la condena al religioso.
En este sentido, puntualizó que el recurso “incluirá los diez hechos de abuso cometidos contra “Luis” y otros dos hechos contra “Ezequiel”, el otro caso que fue descartado por los jueces durante el juicio oral.
“El Tribunal dijo que no estaba debidamente acreditado el abuso sexual aunque mi defendido (Luis) brindó pormenores de las prácticas a las que lo sometía Grassi, describió la ropa con que dormía y cómo después de los abusos iba a dar misa”, precisó Calcagno, durante una rueda de prensa en la sede del Comité.
El abogado de “Gabriel”, Sergio Piris, manifestó que pese a que la Iglesia le prohibió ejercer el ministerio religioso, demostró que lo sigue apoyando al dudar de la culpabilidad de Grassi, según el texto del Obispado de Morón.
Por su parte, el fiscal del juicio, Alejandro Varela, aseguró que la detención de Grassi “cerró finalmente una pregunta que se hacia la sociedad acerca de por qué no iba a prisión”.
“Había un reclamo de la sociedad acerca de por qué una persona con 15 años de prisión, con tres fallos condenatorios -de la Cámara de Apelaciones, Casación y Suprema Corte bonaerense- no estaba detenida”, dijo Varela.

 

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