Vecinos de barrio Los Ceibos y zonas aledañas comenzaron a manifestar su preocupación y malestar por problemas en el servicio de transporte de colectivos. Aseguran que no se está cumpliendo con las frecuencias y hace tres días que no se realiza el servicio.
Según indicaron habitantes del lugar, “mucha gente ha quedado parada, esperando por el colectivo que nunca apareció”. De acuerdo a lo que les expresaron podría quedar sin efecto la prestación.
Hace tres días que no hay prestación, pero señalan que el servicio se redujo de 4 colectivos por hora a 1 por hora y media. “Pasaba un colectivo cada 15 minutos y viajaba mucha gente”, afirmaron los damnificados a este medio.
La situación refleja un problema que sufre toda la zona periurbana de Zárate, carencias que no logran ser atendidas por una falta de planificación en torno al modo en el que crece demográficamente el distrito.
Por otra parte, otro de los puntos sobre los que remarcan los vecinos es la existencia de un solo chofer que realiza los 18 servicios que se realizan entre las 6.30 y las 20 horas. Razón por la cual, justifican las demoras e incumplimiento de algunas frecuencias.
El servicio a Los Ceibos comenzó a prestarse en el año 2011 tras varias gestiones realizadas por quienes habían comenzado a habitar el barrio y no contaban con una movilidad propia. Ante esa inquietud y la real necesidad de la zona, la Municipalidad de Zárate y la Cooperativa de transporte “3 de Julio” alcanzaron un acuerdo de colaboración que dio origen a un servicio diario.
Si bien los colectivos no ingresaron nunca al barrio, debido fundamentalmente al estado de las calles internas, el hecho de que los acercaran a uno de los accesos principales por colectora de Panamericana, ya era un beneficio importante.
El servicio diario -lunes a viernes- con una frecuencia de una hora -de 7 a 19-, tuvo sus altibajos desde el comienzo pero la crítica de los usuarios nunca fue muy abierta ni expresiva. Contar con el servicio era lo importante, más teniendo en cuenta lo que significa, principalmente para quienes antes debían depender de algún vecino con auto que realizara algún viaje al casco urbano –el barrio queda a 15 kilómetros del centro de la ciudad- , de algún familiar que los fuera a buscar o bien de disponer de una importante suma de dinero para solventar el costo de los remises.
Volver a esa situación es lo que temen muchos usuarios del único transporte público que tienen hasta el momento.
Cabe mencionar, que se trata de un servicio que también utilizan vecinos de zonas semirurales cercanas hoy bastante urbanizadas y barrios aledaños a la Antartida Argentina.
Un pedido
Desde hace tiempo, los vecinos del barrio vienen solicitando que el colectivo ingrese al barrio. Principalmente porque el trayecto que separa al barrio de la colectora de Ruta N° 9, el que muchos realizan para tomar el colectivo, se ha tornado peligroso ya que es una de las vías utilizadas por delincuentes para cometer asaltos y escapar rápidamente.
Dejando de lado, lo imposible que resulta transitar los días de lluvia.
Sin embargo, lejos de brindar una solución la respuesta de las autoridades hasta el momento sería la de cortar del servicio y terminarlo, como era en un principio, en El Casco.
En este marco, los habitantes del vecindario comenzaron a reunirse para cursar notas al Ejecutivo municipal y al Concejo Deliberante con el objetivo de mantener reuniones que permitan un acercamiento a medidas que garanticen la continuidad del mismo.
Jovenes esperan las obras del skatepark
La obra ya fue licitada y adjudicada en el mes de agosto. Comenzaría a ejecutarse en septiembre pero aún no inició. Fue anunciada nuevamente el mes pasado con una fiesta auspiciada por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires a través del Grupo BAPRO, pero todavía no hay novedades al respecto.
Las razones de las demoras tampoco fueron mencionadas pero el denominado Skate-Park, una pista de skate con distintos obstáculos que conformará la Fase II del Parque Central Urbano, todavía mantiene expectante a un importante grupo de jóvenes que practica estos deportes de destreza.
La empresa a cargo de la construcción, FLAT, presentó un presupuesto de 1.483.810 pesos para realizarla en la zona de Mitre y Gallesio. Cuenta con experiencia, levantó la pista de Tecnópolis y las principales de Capital Federal.
Se trata de un espacio recreativo de hormigón, que será usado para la práctica de deportes como el skate , BMX (bicicletas) o patines en línea (rollers). Se colocarán algunos elementos para realizar piruetas, generalmente rampas –no de gran altura-, barras y otros obstáculos que permite a quienes realizan el deporte saltar, colgarse, entre otras cosas.
Algo similar pero de dimensiones menores se había construido en la zona de la estación de trenes, en Avenida Anta y De la Torre, pero fue prácticamente desactivado.
Mientras tanto los fanáticos y practicantes del skate cuentan con un lugar privado, pero en Campana, “Hell Flip” ubicado en Arenales 685. Hoy, la Costanera y 19 de Marzo e Independencia son los principales puntos de referencia de muchos jóvenes que aguardan con ansias la construcción de la pista en el Parque Urbano Central.









