Desde la Fiscalía confirmaron que siguen haciendo las investigaciones correspondientes pero todavía no hay detenidos por el crimen de Carlos Montero, el repartidor de agua que fue asesinado de un balazo en un intento de robo.
Del mismo modo, confirmaron que hay dos testigos presenciales, el compañero de la víctima y un vecino, pero todavía están en “shock” por lo sucedido.
Además, informaron que el domicilio allanado el domingo era de un menor de 17 años y que buscaban allí el rodado, algo que tampoco se encontró.
Mas datos
La bala que terminó con la vida del trabajador era de un arma calibre 32 y se comprobó que el proyectil ingresó en la zona del cuello, cuando se produjo un forcejeo para intentar asaltar a Montero.
Fueron dos delincuentes en una moto negra pero llevaban casco, por lo tanto es más difícil su identificación.
El crimen tuvo lugar en el barrio “Los Ceibos”, en la calle Larrea al 4600 y los asaltantes escaparon con el poco dinero de lo que había recaudado en su reparto, $400.
La causa está caratulada como “Homicidio en ocasión de robo” y entiende la UFI Nº 1, a cargo de la fiscal Andrea Palacios y la fiscalía de menores del Departamento Judicial Zárate- Campana.









