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  • Todavía no hay un programa de separación de residuos firma

    21/3/2016

    A mediados del año 2014 se implementó en Zárate un programa “piloto” llamado “Basurita”, el cual constaba de un sistema de separación en origen de residuos domiciliarios. Para ello se distribuyeron bolsas negras con el objetivo que los vecinos depositen allí los residuos inorgánicos reciclables como cartón, papel, plástico, metal y vidrio.
    Según el Municipio, este plan quería generar conciencia en la población sobre la necesidad de reducir el impacto de los residuos sobre el medio ambiente, teniendo en cuenta con un alto porcentaje de los que se generan en los hogares son reciclables.
    Sin embargo esto se discontinuó y de ese entonces hasta la fecha no hay un programa claro en virtud de la gestión de Residuos Sólidos Urbanos. Esta iniciativa había sido propuesta por uno de los foros vecinales del Presupuesto Participativo en el año 2013. Si bien lo caratularon de “exitoso”, luego se lo discontinuó y nunca surgió otra iniciativa similar. De forma itinerante, unos años después, el Municipio instaló en lugares públicos unos buzones para que la gente arroje sus residuos plásticos pero hoy ambos buzones se encuentran depositados en el tanque de agua, sin utilizarse.
    Las políticas en este sentido aún son una materia pendiente; pese a que todos los residuos se depositan en un basural a cielo abierto y que también Campana vierte todos sus residuos en Zárate sin separación en origen.
    El consorcio de empresas nucleadas en AcercaRSE es una de las más activas en este tema y quien lleva a cabo campañas de reciclado todos los años. Hasta proyectos institucionales educativos abarcan este problema a la par del municipio, como la EP 13 de Escalada y la EP 2.

    Sin estudios ni marco legal
    El último estudio que se hizo al respecto fue en el 2008, mediante la empresa JICA y en el marco de un proyecto de reducción de residuos sólidos urbanos. A partir de esta iniciativa se trató de diagramar el flujo de la basura en Zárate a cargo del ingeniero Alejandro Falcó, un especialista en la materia.
    En su momento se había calculado que la generación de residuos per cápita para los vecinos de Zárate oscilaba los 9 kilogramos por día por persona y ya en ese momento se veía al tema de la financiación pública como un obstáculo interno a superar con el objetivo de extender el servicio de recolección a diferentes barrios, aplicar un programa de separación en origen de los residuos y, finalmente, conseguir los fondos para erradicar el basural a cielo abierto con la construcción de un relleno sanitario. En el 2008 el informe de Falcó relataba lo siguiente; “el país se encuentra en insipiente crecimiento y con serias limitaciones presupuestarias para hacerlo, con estados locales y regionales virtualmente quebrados y con actores políticos y sociales que no terminamos de conformar una dinámica positiva de funcionamiento colectivo, que nos permita sostener un rumbo estable hacia un desarrollo sustentable, independizados de los vaivenes políticos”. Hoy la situación es exactamente la misma.
    Tampoco Zárate tiene un marco legal que permita generar diferentes acciones en este sentido. Se quisieron aprobar proyectos en el Concejo Deliberante como el de “Basura Cero”, finalmente “cajoneado”. Se lo trató de reemplazar por otro llamado “Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos” pero tampoco consiguió ser aprobado en el HCD. Desde ese entonces, los diferentes bloques que pasaron no se abocaron a legislar sobre los residuos y la necesidad de separar en origen, en los domicilios, para generar conciencia y no impactar de lleno en el basural a cielo abierto.

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