Desde el año 2011 que un importante grupo de familias decidieron usurpar un terreno propiedad de Domingo Cestrilli, cuya empresa presentó quiebra y estos terrenos formaban parte de un litigio judicial; dado que dicho bien formaba parte del activo y se encontraba sujeto a una ejecución por vía judicial para el cobro de los acreedores.
El predio se ubica entre calles 35, 20, 21 y 14 de Lima, y desde el 2011 los vecinos habían usurpado el terreno, loteando precariamente los terrenos, construyendo casillas de madera y chapa y hasta hoy en día se pueden ver edificaciones consolidadas de material. Crearon dos barrios, a los que llamaron San Isidro Labrador y 8 de Septiembre.
Con el correr del tiempo se fueron acercando más familias limeñas y hoy alcanzan un total de 225 familias, alrededor de 900 personas aproximadamente. “Somos todos laburantes”, como ellos mismos reconocieron en la sesión del Concejo Deliberante, y por eso aclararon que tienen voluntad de pago y ansias de regularizar su situación dominial para acceder a los servicios básicos como agua corriente, electricidad y cloacas.
La inquietud de los vecinos llegó, mediante los concejales limeños, a oídos del propio Ejecutivo municipal quien inmediatamente comenzó a investigar el tema y mostró voluntad de compra del inmueble. Claro que para ello inició una negociación con la parte representante de la quiebra.
El valor del predio, según la tasación del martillero público de parte, Víctor Hugo Jaroslavsky, y que consta en el expediente judicial de la quiebra, oscilaba entre los $3.300.000 y $3.800.000.
Por su parte, el municipio mediante la Comisión Municipal de Tasaciones determinó que el valor del predio, atento a las condiciones actuales de ocupación, era de $1.500.000. Esta oferta fue rechazada por los representantes de la quiebra y por la titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 2del Departamento Judicial Zárate- Campana, en supuesto resguardo de los intereses de los acreedores.
Por lo tanto en una segunda instancia de negociación y reunidas las partes en audiencia convocada por el juzgado, la municipalidad mejoró la oferta adicionando a la suma de dinero ofrecida, 15 mil metros de tierra equivalentes a 1,5 hectáreas que se encuentran libres dentro del predio. Finalmente todas las partes prestaron conformidad al nuevo ofrecimiento y se llegó a un acuerdo que debía ratificar el Concejo Deliberante. Y precisamente en la sesión de prórroga del pasado jueves se votó afirmativamente por la adquisición de este predio a cargo de la municipalidad, que lo comprará con fondos del erario público, y que constan en el presupuesto 2017.
Además la municipalidad se comprometió con los vecinos a asumir los costos de la agrimensura y división del predio, y una vez realizado el loteo transferirá a nombre de la quiebra la porción de tierra acordada. Del mismo modo, anticipó la aplicación de un sistema de recupero en concepto de los programas habitacionales y una importante inversión para llevar los servicios básicos al lugar.
“Estamos muy contentos”
En la sesión del Concejo Deliberante estuvieron presentes vecinos de ambos barrios y los representantes Carlos García, presidente de la sociedad de fomento del barrio “8 de Septiembre”, y Pamela García, de San Isidro Labrador, “hace seis años somos ocupantes de este predio y desde el primer día luchamos para regularizar nuestra situación, junto a la delegación de Lima y el municipio de Zárate.
Hoy estamos muy emocionados porque nuestra lucha valió la pena. Pero no es el final, porque ahora seguiremos luchando para regularizar nuestra situación, organizar peñas para conseguir el dinero de aquellos vecinos que no tengan los fondos suficientes y seguir generando cosas para los dos barrios, porque este debe ser el principio de nuevas luchas de forma mancomunada, San Isidro Labrador y 8 de Septiembre”, concluyó la vecina limeña, Pamela García.









